sábado, 24 de septiembre de 2016

Estaría bueno...

Lo imprevisto   
Por Conrado Nalé Roxlo

Señor, nunca me des lo que te pida.
Me encanta lo imprevisto, lo que baja
de tus rubias estrellas, que la vida
me presente de golpe
la baraja contra la que he de jugar.

Quiero el asombro
de ir silencioso por mi calle oscura,
sentir que me golpean en el hombro,
volverme, y ver la faz de la aventura.

Quiero ignorar en dónde y de qué modo
encontraré la muerte. Sorprendida,
sepa el alma, a la vuelta de un recodo,
que un paso atrás se le quedo la vida.

sábado, 3 de septiembre de 2016

Estoy de vuelta :)

Buenas buenas buenas, como están? Sí, sí, ya sé que he estado afuera un montón de días, pero sinceramente, no tenía ganas de escribir, o cuando iba a hacerlo se me cruzaba otra cosa, lo dejaba para después, y me olvidaba. Lo primero que he hecho; empecé a ir a yoga, jejejeje... un amigo que es profesor, lo llamaré Bro, me invitó a tomar unas clases a ver que me parecía, y bueno, desde hace un mes, por ahí, una semana antes de fallecer mi tía, que estoy yendo. Es asombroso las cosas que puede hacer el cuerpo de uno, aunque más de una vez me siento un re atrasado porque mis compañeras de yoga (Bro y yo somos los únicos varones) dicen que sienten energia de acá y de allá, y yo, bueno, es como que "cric cric, cric cric..." Bueno, el campo, digamos que bastaaaante bien todo, salvo por algunos terneros que se empacharon y se murieron, y una ternera que tiene energia bipolar, no puede pararse sola, pero cuando la puedo poner en pie, se va a la mierda, y de esa manera, el lunes tuve que ir a buscarla a cuatroscientos metros en carretilla porque no queria caminar, y no la podía dejar estirada en el medano con el sol que había, asi que la traje, mi espalda agradecida, y creo que de ahí tengo el catarro que me está acompañando hasta ahora. También ha empezado la temporada de carnear lechones, ya llevamos vendidos algunos, y quedan bastantes para seguir vendiendo. Y he seguido escribiendo en la sección de mitología de la revista digital de misterio, bah, también le ayudo a mi amigo, que la produce, a desparramar todas las notas en todos los grupos a lo que estamos suscriptos, la verdad que es un laburo un tanto agotador, pero el resultado se está viendo, poco a poco nos vamos para arriba. Bueno, quizás lo más positivo que me ha pasado este mes fue que el domingo fui a quedarme el dia completo a un pueblo cercano donde vive Paulo, el hijo de Miguel, con la novia. Se puso re contento de verme el pelotudo, me abrazó, y me repitió dos o tres veces que era muy lindo que hubiera ido de visita. Recorrimos el pueblito, comimos pastas, tomamos cerveza, miramos algunas series, ellos durmieron la siesta en tanto que yo acostado en un colchon que me prepararon, mire un poco de tele, y luego fuimos a la feria de artesanos del pueblo, donde le compré una plantita a mamá. Fue una muy linda jornada, verdaderamente, y voy a tratar de repetirla; más allá de las veces que fui a visitar a mi ex, el gordo cagador hijo de puta (que bien, cada vez me cuesta más trabajo recordarlo, jaja), nunca había hecho eso de ir a visitar amigos a otro pueblo. Con la amistad, uno sabe a que se atiene; un abrazo fuerte puede provocar mas satisfacción que un garche, porque sabe ser más sincero. Abrazo grande, gente, se los quiere.

jueves, 28 de julio de 2016

Días chotisimos.

Buenas, gente. Bah, buenas, estos días las cosas han estado feas feísimas. Murió una tía mía en la clínica de acá porque los bestias le agujerearon la membrana del corazón al tratar de ponerle el marcapasos. Mala praxis, seguramente, pero sus hermanos no van a hacer juicio porque esos doctores y enfermeros se van a tapar entre ellos, y ganar un juicio por eso es muy dificil. Aparte, fue muy doloroso, muy de golpe e inesperado, no vale la pena dejar la herida abierta mucho tiempo más. Encima, de chicos esa era la típica tía soltera que ibamos todos los sobrinos a su casa para hacer lo que en nuestras casas no nos dejaban. Bueno, gente, aparecí para decir eso, nomás. Abrazo grande, se los quiere.

martes, 28 de junio de 2016

Nacimientos y muertes.

Hooola, gente, ¿cómo va? Disculpen por la tardanza en escribir, es que he tenido una semana bastaaante atareada porque he estado alambrando (no voy a terminar ni para el Juicio Final), y aburrida, porque la primera muerte fue la de mi notebook. El martes de la semana pasada cantó flor y el miércoles la llevé a arreglar. El viernes recién me dijeron que tenía el disco duro roto, y salió cambiarlo y reinstalarle los programas, así que hoy a la tarde, si el clima lo permite, voy a ir a buscarla. ¿El precio? Violación bucal, anal, por el sobaco, herida de arma blanca y penetración por la susodicha herida... bueno, tanto no porque sino me hubiera convenido comprarme una maquina nueva y listo, pero igual el precio no es muy suave. Veremos cuanto aguanta esta resurrección, jeje... Los primeros nacimientos tambien tuvieron lugar el martes; una chancha que tenía encerrada tuvo nueve lechones, bien fuertecitos todos. El miércoles encerré otra que andaba con la panza a la rastra, y el viernes tuvo seis hijos, también todos vivarachos. Bueno, y hoy me encontré con una muerte, no inesperada, pero igual de lamentable; el chancho que habíamos reservado para carnear; también el martes de la semana pasada, bueno, él había estado rengo desde hace año y pico, pero el martes se le venció la otra pata, y quedó sin poder levantarse, le dí comida como pude, lo hice tomar agua con una botella (me pregunto si no le habrá dado algo neurologico), pero igual, la noche del domingo se puso a llover imprevistamente y lo agarró en un mal lugar, que sabía yo que se iba a poner a llover, el tiempo está tan rayado, y ayer lo encontré mas con una pata en el otro mundo que en este, lo acomodé como pude en otro lugar, pero hoy a la mañana ya estaba muerto. Bueno, que voy a hacerle, cosas que pasan... abrazo grande, gente, se los quiere.

lunes, 13 de junio de 2016

Consejo

Se cierra una puerta.




Se abre una ventana.




¡Hay que irse al cuerno!


¡La casa está embrujada!



martes, 7 de junio de 2016

Salvado por la campana...

Bueeenas, gente, ¿como va? Me disculparán por no escribir, pero es que estos días estoy colaborando con un proyecto que si sale bien, ya les diré de que se trata, o quizás no, jejeje... Solo diré que mis cosas van bien,  aunque el clima se está portando de una manera un tanto rara, las tardes son muy frías, como que parece que va a helar la mañana siguiente, ¡pero a la noche se nubla y llueve! Y encima despues tiene el atrevimiento de helar un poco. No, si el encargado del tiempo debe tener un pedo cerebral y aprieta cualquier botón.
A lo que ibamos. El título es porque hace una semana, Pat me preguntó si el último lechón que quedaba podía dar quince kilos ya carneado, y yo le respondí que por lo menos daba eso, por abajo de la pata, entonces ella me dijo que lo carnearamos igual el día siguiente a la tarde. Bueno, el día siguiente calenté el agua, Pat llegó, y yo fui a buscar al pequeño monstruo. Pensaba que me iba a costar bastante traerlo, pero no, bastante manso el chochan, solamente lo tuve que sostener de una pata, llegaba a tener que llevarlo colgando, me hacía mierda la espalda. Bueno, el agua ya estaba lista y mi hermana ya estaba con el cuchillo en la mano, pero al ver el pedazo de animal que yo acarreaba, le agarraron unas serias dudas, y no era para menos, a mi me habían agarrado todo el tiempo, porque lo que habían encargado tenía que dar 15 kilos, cuando mucho 17, y el pedazo de bestia, carneado,oreado (seco, o sea, sin que le chorree la carne) y cerrando los ojos, por lo menos iba a dar 22.. Así que Pat lo pensó bien, llamó al tipo que se lo había encargado, y le dijo que un chancho había dejado todo mordisqueado al lechón, y me dijo que lo largue. Lo hice, y realmente me sentí bien por dos razones, primero, porque se me ocurría que para pelarlo nos iba a hacer parir ballenatos quintillizos, y segundo, si me hubiera hecho renegar para traerlo, no me hubiera dado lastima matarlo, pero lo llevé tan fácil, que sinceramente me alegré por él, por su buena suerte de seguir vivo a poquito de tener que acuchillarlo. Es como esas películas donde los protagonistas se salvan por un pelo, ¿no? Abrazo grande, gente.

domingo, 29 de mayo de 2016

Revolviendo en lo tirado (algo gracioso para contar)

Hace unas semanas, fui a cenar a lo de Miguel, como suelo hacerlo una vez por semana. Hacían falta algunas cosas, y de casa ya me habían encargado que compre harina y esas cosas por si aumentan más de lo que lo están haciendo, así que, mientras Miguel iba a bañarse, su mujer y yo fuimos al supermercado que tienen cerca a hacer unas compras para la comida. Bueno, hicimos las compras, y a la salida ella vio que había unos zapatos tirados frente a una zapatería que está al lado. "Uhhh, nene (siempre me dice nene, jaja), esos zapatos se ven lindos, ¿nos los podremos llevar?" A pesar de que ella conocía al dueño de la zapatería y yo no, me mandó a preguntarle si nos los podíamos llevar, entonces tiré mi dignidad por la borda y le hizo caso, a lo que él me dijo que no había problemas. Ahí los llevamos a casa de Miguel junto con la mercadería, y una vez que llegamos, los examinamos a las apuradas porque mi amigo se estaba bañando. Parecía que había un par de zapatos de cuero muy buenos y se los acomodamos al lado de la cama para ver su cara cuando los encontrase. En cuanto Miguel salió y los vio, bueno, nos preguntó de donde los habíamos sacado, los empezamos a analizar con mas cuidado y nos morimos de la risa. Los zapatos de cuero eran de número distinto, uno 37 y el otro 40, en tanto que los demas, por A o por B estaban medios  rotos, y era de esperar que así fuera, no van a tirar zapatos útiles. Al final María (la mujer de Miguel) fue la que salió mas beneficiada porque encontró unas sandalias que le llegaban a entrar algo justas, y el resto del calzado lo destinó para hacer macetas. Muuy buenas noches.
Moraleja; La gente no es estúpida, nunca va a tirar algo que sirva, aunque tenemos un reloj que una vez encontramos tirado y nunca se ha detenido...