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lunes, 13 de marzo de 2017

Algunos cambios...

Buenas, ¿cómo va, gente? Yo me habré levantado tipo ocho de la mañana, estuve parte de la noche sin poder dormir, porque empezó a hacer calor en medio de la noche fresca, y a ultimo momento me dio sueño y me re dormí. De los brazos, estoy casi completamente recuperado, por suerte, solo ha quedado una pequeña cicatriz en cada brazo. La saqué muuuuy barata. Por cierto, un saludo y abrazo a Isa Ramos, con quien tuve el placer de chatear y torturar con mi voz, además de asustar a su compañero, jejeje.
La semana pasada vinieron mi hermana y mi cuñado y nos ayudaron a poner una pileta en la mesada de la cocina, porque no teníamos. Toda la vida usamos un balde y algunas ollas que llenabamos con el agua de la perforación con el bombeador, y lo de poner la piletita para los platos se iba postergando. Estaría muy bueno empezar a hacer otras cosas tipo cambiar los picaportes, alguna que otra puerta, pero anda a encontrar cosas buenas en esta época. Justamente hoy hablábamos con mi cuñado y mi hermana de lo buenas que se hacían las cosas antes, por ejemplo, las casas se hacían para que duren doscientos o trescientos años, fuertes, muy sólidas, y las hacían los que iban a vivir en ellas, nada de arquitectos ni ocho cuartos, en cambio, ahora, con ingenieros y todo, las casas tienen una vida util de pocas décadas, conviene más venderlas que seguir viviendo en ellas. Hablando de todo un poco, hemos sacado la cuenta de que nuestra casa tiene alrededor de ciento cuarenta años.
Bueno, hablando de todo un poco. A mi mamá le llegó algún dinero de un pariente fallecido, y lo repartió entre nosotros, entonces yo estoy pensando en darme un gusto grande y voy a publicar uno de mis libros. Por el momento estoy corrigiéndole todos los errores y altibajos que pueda tener, es una mierda porque a uno siempre se le va ocurriendo algo nuevo que podría haber escrito para mejorar tal o cual cosa, y no se termina más el asunto, jajaja... abrazo grande, gente, se los quiere.

viernes, 3 de marzo de 2017

Bueeeenas y santurronas...

Buenas buenas buenas, gente, ¿cómo han estado? Antes que nada, felices fiestas, feliz fin de año, feliz año nuevo, felices reyes, y un muy buen inicio de cuaresma. Listo, ya cumplí, chau. Jajaj, no, no, chiste, chiste. Estos meses he pasado por varias cosas interesantes, de las buenas y de las otras.
Por empezar, este año las fiestas las pasamos en casa, no había ánimo para ir a visitar parientes. Me daba cosa por mamá, que necesita salir del campo un poco, cambiar el aire, pero yo tampoco tenía ganas, y aparte, mejor que no lo hiciera, por algún que otro problema familiar derivado de la muerte de mi tía, que cosa, che, la gente se pone muuuuy asquerosa cuando hay plata de por medio. Igualmente, el 1 de año tuvimos la reunion en el campo con la familia de papá, así que socializó igual, a veces este campo parece una tumba decadente.
Otro asunto es bastante pequeño, pero para mi vida social, bastante práctico.Todos me tenían podrido con que me tenía que comprar un celular con whatsapp. El asunto es que yo a mi telefonito a la antigua (solo llamadas y mensajes de texto sin imagenes) lo he perdido diez millones de veces en remises o en autos de amigos, y siempre lo he podido recuperar, cosa que no va a ocurrir ni en pedo si me compro uno táctil. puse whatsapp en la computadora.
Ahora, bien, resulta que también trabajé en dos pequeños radioteatros. Salieron en el programa que tiene Fercho, mi amigo de Santa Rosa, y quienes los escucharon nos felicitaron. El primero fue muy divertido de hacer, improvisado sobre una idea previa, y el segundo, idea y parte del guión por parte de un servidor, jejeje. No sé si no me voy a dedicar a eso...
Bueeeno... y hace una semana, mi ángel de la guarda justificó el sueldo. Me mordió una chancha bastante fuerte, y casi le doy la razón al dicho de "la confianza mata al hombre". Me metí en el corralito a verle los lechones porque ya había aplastado uno y temía que hubiera aplastado la mitad de los que quedaban. Antes de que alguien opine nada; llevo casi veinte años trabajando con los chanchos, y más allá de una chancha que una vez casi me mordió (o me apretó un poco, no recuerdo), nunca tuve incidentes con los chanchos, sé manejarme con las paridas y los lechones chicos. Bueno, estaba viendole los lechones, agachado de espaldas, la sentí gruñir, me di vuelta y ya la tenía encima. Me golpeó bastante y me mordió los dos brazos. En una de esas pude cazar una tabla, le di un par de golpes en el hocico, retrocedió, y me pude salir rajando. Me fui tambaleando a casa sangrando a lo pavote, entre el susto y el dolor. Calmé un poco a mi mamá y a mi hermana, me bañé, me vendaron lo mejor posible, y para que no se pongan nerviosas y demostrarles que tan mal no estaba (y de paso que no me pusieran nervioso) fui solo a la guardia del hospital. Las heridas no eran muy largas, pero si profundas, así que me dieron unos puntos que me iban a sacar el lunes 6, antibioticos, y volví a casa. Pasé una noche bastante jodida, casi no podía dormir, y cuando lo hacía, soñaba esas idioteces de cuando uno tiene fiebre, El sabado fui a una farmacia a comprar la antitetanica, ya que ni el hospital ni yo la teníamos, y fui a una enfermería para que me la apliquen. Jajaj, los enfermeros que me habían atendido primero, y la mujer que me inyectó, los dos me preguntaron si era de acá, por la voz taaan rara que tengo, jjojojo. Bueno, la cosa es que el lunes volví al hospital porque me había agarrado infección en un brazo, estaba hinchado y colorado. En la guardia me atendió un doctor que me cambió la medicación y me dijo que regresara el miércoles a ver como seguían las cosas. Bueno, regresé, y no solo el doc comprobó que mi brazo estaba mucho mejor, sino que me hizo sacar los puntos ¡cinco días antes de lo previsto! No, si soy tan deforme que me curo rápido, jajajaja. Y aquí estoy, esperando que mi brazo vuelva a su volumen original, fue un fastidio no poder hacer fuerza estos días. Abrazo, gente, se los quiere.

martes, 20 de diciembre de 2016

Ponele....


Pero no se preocupen, en un tiempo vuelvo...

sábado, 12 de noviembre de 2016

A las vueltas como pollo al spiedo.

Bueeenas, gente, ¿cómo va? yo me levanté hará una hora y algo, por ahí, y ahora mateando. Hace una hermosa mañana, soleada y templada camino a calurosa, ideal para quedarse remoloneando, pero hay que levantarse para laburar porque algo hay que hacer. Esta semana ha estado bastante movida, porque el martes carneamos un ternero grande, casi novillo, con el que llenamos el freezer, que ya no tenía nada de nada, solo un matambre que estabamos comiendo de a poco. Aun falta llevar a cortar los huesos, pero por lo menos ya tenemos carne para tirar para arriba. El día siguiente vinieron mi hermana y mi cuñado y carneamos cuatro lechones que les habían encargado. Los lechones son míos, bah, de este campo, pero les voy a decir que cuando los cobren se queden con la plata, en parte de pago por comida para los chanchos y demás cosas que traen. Bueno, también he seguido yendo a yoga, y los resultados se están empezando a notar, me noto como más flexible, puedo llegar a los pies con las manos sin doblar las rodillas, y estoy empezando a adoptar para la vida diaria algunas de las frases que nos dice el profe, además de que algunas canciones que nos pone para que meditemos están bastante buenas. En fin, otra cosa que hice fue ir el sábado pasado a la mañana a visitar a mi amigo Paulo y su novia, que me invitaron a comer asado. Ya los había visto el día anterior, que andaba por el pueblo boludeando porque fui más temprano que de costumbre en balde (polvo frustrado, jajajaja), me crucé con Paulo que estaba esperando a Lucía, así se llama su novia, y nos pusimos a dar vueltas en auto hasta que ellos se tuvieron que volver a su pueblo. Bueno, a lo que iba, el día siguiente yo llevé un vino, como para decir que puse algo, jaja. Tomamos dos cervezas mientras asabamos la carne y los chorizos, y luego el vino cuando comíamos. Eso, más el calor que hacía, a Paulo y a mí nos re fusiló, el se fue a dormir la siesta con la novia, y yo, al principio me puse en otra pieza con un colchón mirando tele, pero la apagué, y no sé en que momento me desperté con Paulo aplaudiéndome cerca de la cara, jajajaja, fue la primera vez en mucho tiempo que dormí siesta.

viernes, 28 de octubre de 2016

viernes, 7 de octubre de 2016

Abrumado.

Hola, gente, como va, ultimamente no tengo muchas ganas de pasarme por acá, qué sé yo. Bueno, lo van a tomar como una traición, pero si se fijan, he estado borrando entradas a rollete donde daba demasiados detalles sobre mí, y sobre mis encuentros sexuales, porque, pueblo chico, infierno grande, y bien puede pasar que alguien de acá me lea y ate cabos, porque en esta ciudad mediana con espíritu de pueblucho, todos son ligerísimos para atar cabos y levantar puterío, y la cosa es que no sería yo solo el que caería en la volteada, sino muchos otros. Sin embargo, eso no evita que pueda hablar de otras cosas que a la gente le interese, tipo el campo, mis reflexiones, y esas cosas. Qué sé yo, si alguien quiere hablar conmigo, ya está el email ahí al lado. Han sido unos días bastante jodidos en los me quieren hacer pensar que no sirvo para nada o que las cosas que yo hago son al pedo. Por lo pronto, ya tengo un plan B a largo plazo; si por la razón que sea, yo me he tenido que quedar acá toda mi puta vida y no he podido hacer nada de lo que tengo planeado, a los 60 años largo todo a la mierda y me voy de croto (linyera, vagabundo) sin avisar y que se cague la comisión, si total, nada de lo que haya hecho va a haber servido de nada y van a ser 60 años seguidos de fracasos. Abrazo, gente, se los quiere.

sábado, 24 de septiembre de 2016

Estaría bueno...

Lo imprevisto   
Por Conrado Nalé Roxlo

Señor, nunca me des lo que te pida.
Me encanta lo imprevisto, lo que baja
de tus rubias estrellas, que la vida
me presente de golpe
la baraja contra la que he de jugar.

Quiero el asombro
de ir silencioso por mi calle oscura,
sentir que me golpean en el hombro,
volverme, y ver la faz de la aventura.

Quiero ignorar en dónde y de qué modo
encontraré la muerte. Sorprendida,
sepa el alma, a la vuelta de un recodo,
que un paso atrás se le quedo la vida.