Han comentado esto

sábado, 21 de noviembre de 2009

Autopsia a una PC del año del jopo.


El jueves de la semana pasada, Vir salió a hacer la caminata que le recomendó el cardiólogo. No es que sufra del corazón, es que le gusta ir al doctor y seguir los consejos que le dan. Volvió con la noticia de que había visto que habían tirado una computadora completa en la caja. Se hizo unos viajes y se la trajo completa. Ya con la primera parte que trajo, nos dimos cuenta de que muy nueva no era, porque el teclado era grande como una casa y su cable, además de tener la conexión redonda, tenía vueltas como si fuera un teléfono antiguo, jajaja. El gabinete era de los que se ponían abajo del teclado, con una palanquita para prenderlo o apagarlo, y el monitor, no lo alcanzamos a prender pero supongo que era en blanco y negro. Después pudimos ver que era modelo 89, y que al parecer lo habían llevado a refaccionar muchas veces por la cantidad de papelitos pegados que tenía adentro con el apellido del antiguo dueño. Como había algunas conexiones rotas y era probable que no sirviera, Pat y yo nos dimos a la tarea de sacarle los tornillos y de paso ver todas las porquerías que tenía adentro. Lo que nos causó gracia fue el disco rígido, porque era la primera vez que yo veía uno armado, y parecía realmente un tocadiscos. Es lo único que se salvó de ser desguasado, porque el resto de la maquina la vamos a tirar para que no haga mugre en la casa.

sábado, 24 de octubre de 2009

Consiguiendo semillas.


Como esperaba, y sin embargo no me quedé, el empleado de Muña vino con el chango cargado de maíz a las nueve de la noche y lo dejó ahí para descargarlo el día siguiente.
Por suerte lo de conseguir semilla para los chanchos no es tan endiabladamente difícil como podría haber sido. Muña es alguien que vende semillas para lo que sea, y justo le sobraban unos changos de maíz no muy podrido y nos los dio a cambio de lechones, cuando tuviéramos. El que trae el maíz es un empleado jovencito que se llama Juan, moreno, que le calculo unos 25 años, quizás un poquito alcahuete del patrón pero parece buen tipo (seré más alzado que primer nieto pero me gusta). El asunto es que el jueves eché las vacas a la calle cortada de atrás del campo (bah, cortada no, pero nadie la usa), y vino él con el chango. Se lo ayudé a entrar al galpón, y me preguntó si tenía ganas de trabajar porque él tenía que ir al banco y no podía ensuciarse. No sé si eso habrá sido cierto, pero pensé que casi nos regalan el maíz, y aparte tenía que hacer tiempo mientras las vacas comían, así que me di a la tarea con entusiasmo. Juan me ayudó un poco, no mucho, pero no me quejé porque me daba charla y así se me pasó el tiempo de mejor forma. Me preguntó si tenía lechones, y yo le dije que sí, pero que darían ocho o nueve kilos limpios. Habló con un amigo suyo por teléfono que terminó encargándome un lechón para esa misma tarde, de ocho kilos. Me hizo tiros como que también le debería hacer un lechón a él porque me traía comida a la noche, y esas cosas, y yo en el mismo tono indirecto, le dije que a él le pagaban por hacerlo. Con este tipo de personas uno tiene que fijar los límites en los primeros días sino lo agarran para la joda. Después de que terminamos de descargar los 2500 kg de maíz él se fue, saludo mediante, y yo me fui a entrar las vacas, que ya habían estado comiendo en la calle como dos horas y media.

sábado, 10 de octubre de 2009

Arreglando las ruinas de los chiqueros.

Hace unos días arreglamos el chiquero para tener los lechones bien a la vista, para que de paso no le vayan a destruir el cuadro a los vecinos, por más que ellos se lo merezcan. Le pusimos varios rollos de tejido (alambre entrecruzado) a la vuelta y le acomodamos los boyeros para que no perdieran corriente. Sam me dijo que yo a él le deseaba la muerte, y yo me reía y le preguntaba porque, y me dijo que no me hiciera el tonto, que era porque él me hacía trabajar mucho cuando podría estar con los juegos de la computadora. Jajaja, ni que yo fuera tan haragán. Después le dimos una redada a todos los lechones posibles y los hicimos meterse donde estaban los tejidos. Quedaron algunos, claro, porque no se los pudo encerrar de una vez, pero tarde o temprano pudimos atrapar todos. No se escapó ninguno, y no pudieron ir a escarbar a campos ajenos, pero eso no les impide hacer cagadas, porque hoy, sin ir más lejos, descubrí que rompieron los caños que llevaban agua al cuadro. GRRRRRRRR…

El cumpleaños de mamá.


El viernes 2 de Octubre fue el cumpleaños de mamá, y aproveché para hacer mi primer lechón asado. Hasta ese día no había hecho más que costillas, churrascos, chorizos, hasta pollos, pero nunca un lechón porque los que había eran demasiado grandes e iba a estar como cinco horas para asarlos y el resultado iba a ser incierto. Así que temprano, calenté el agua, rastreé el lechón que me pareció más grande (a lo que hace mucho que no carneaba ninguno, y comparados con los últimos que había hecho, todos me parecían chicos), lo maté, lo carneé, y lo pesé. Dio entre nueve y diez kilos. ¡Lindo! Le metí sal, le saqué el huesito del cogote (si uno no se lo saca, el lechón queda demasiado grueso en esa parte y no se asa bien), le partí las mandíbulas así la boca tampoco quedaba gruesa, y lo puse en la parrilla, donde ya tenía armado un fueguito regular. Le mandé brasa un buen rato, cuidando de que no se apagase lo que había prendido. Cuando ya se hizo un lado, lo di vuelta y lo bañé todo con agua con sal. Mamá me lo cuidaba cuando tenía que hacer otras cosas. En una de esas, cuando volví, vi que estaba lagrimeando. Claro, por papá. No le di ninguna de mis charlas para levantarle el ánimo, porque hay veces que uno precisa estar solo y que no traten de consolarlo de ninguna manera.
Primero llegó Sam en su moto y un poco más tarde vinieron Pat, el Turquito, y Gastón en la camioneta. Gastón no parecía muy entusiasmado por haber venido al campo, pero capaz que era por haber tenido que compartir el viaje con el primo, pero después se puso a jugar con mamá y se le fue toda la mufa. Le regaló a mamá unos aros y una chalina.El lechón me salió mejor de lo que esperaba, después de tres horas y media. Bien tiernito, el cuero crujiente, riquísimo, casi parecía que no lo había hecho yo solo (bueno, mamá me lo cuidó un poco). Lo que faltó (y que raro que Pat o yo nos olvidamos de eso) hubieran sido unas buenas cervezas porque el día daba para lechón asado con cerveza, pero nos tuvimos que conformar con vino y jugo. Después, para hacer la digestión, fuimos a darle de comer a los chanchos, y como era costumbre en las últimas semanas, fui a sacar los lechones del cuadro de enfrente, jejeje. Gastón me acompañó y tuvimos una pequeña pero seria charla. Yo le pregunté si le había gustado venir al campo, y me dijo que sí, que le había gustado muchísimo, entonces le dije que él y su mamá podía venir más seguido, si querían. Se detuvo y me dijo, con un léxico que no parece de un muchachito de cinco años “lo que pasa es que yo quiero venir, pero mi papá no me deja porque está enojado.” ¿Todavía está caliente por la frenada de carro que le pegó Pat el año pasado? Tendría que estar enojado con ella nada más, pero está enojado con todos, a lo loco que es. Y Car lo deja hacer, ella que nos tenía cagando cuando vivía acá. No, si papá tenía razón cuando les decía a mis hermanas “se van a conseguir un negro que les va a planchar las costillas”. ¿Por dónde iba? Ah, sí. Yo le dije que su papá (tipo pajero de mierda) tenía que dejarlos venir más seguido, y Gastón respondió diciendo “mi papá es muy malo por no dejarnos venir”. Cómo será el asunto que hasta el muchachito se da cuenta de lo que pasa muy claramente. Me dio risa después que me daba ordenes sobre como sacar los lechones, recomendaciones para que las vacas no se mueran de hambre (“hay que darles comida”, jejeje)… ¡Cómo le gusta dar ordenes a mi sobrino!

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Primer aniversario.


El jueves hizo un año de papá. No sé para mamá, pero para nosotros fue como un día más. Es decir, se le hizo una misa, pero ninguno de nosotros fue, y no dejamos ir a mamá porque sino le iba a hacer mal. El miércoles había ido al pueblo con la idea de quedarse todo el día, pero Pat la trajo porque tenía ideas de ir al cementerio. Ya sé, estoy haciéndonos quedar como una sarta de insensibles, pero era por su bien. Si iba al cementerio sola, quizás iba a desmayarse o quien sabe que cosa, porque hay veces en que se pone nerviosa, empieza a toser, y hay que andar conteniéndola para que no se ahogue de nervios, y eso acá, en casa, donde estamos sus hijos. ¿Qué no puede pasarle en el cementerio, sola? Le agarra mucho la pensadora, como ella dice, y no queremos que le pase nada malo. Pero lo que no le he dicho a nadie es que yo tengo ganas de ir al cementerio, aunque sé que ahí solo está el cuerpo de papá, que él en realidad está en otra parte, espero que con todos sus seres queridos que partieron antes que él. Quiero ver si me resulta tan duro como creo que es, o si me agarrará la insensibilidad de los primeros días después de su muerte.Ya pasó un año, que lo parió. ¿Cómo puede haber pasado? No hablo del año, claro. Ya sé que el asunto fue que papá nunca se cuidó, siempre fumaba como una chimenea, y que del mismo modo, casi de un día para otro, una pulmonía bilateral lo fulminó, casi se entregó sin luchar, tan fuerte que era. Agradezco con todo el alma a todos los que estuvieron conmigo en esa circunstancia tan fea, amigos reales y a distancia, que no voy a decir quienes fueron porque sino voy a parecer un disco rayado. Me había propuesto escribir más, pero veo que todavía resulta un tema demasiado pesado para mis dedos. Gracias, che, y saludos.

La lagarta.


También van pariendo muchas chanchas, por suerte. Ya hay teniendo en total como ochenta lechones, más o menos, pero habrían podido ser muchos más de no haberse muerto unos cuantos o de no haberse comido los lechones entre ellas ( una especie de 69 caníbal, cada una le come los lechones a la otra).Hay una en especial a la que primero le tenía idea pero después no tanto porque resultó ser bastante decente. No es de la que hablé primero, eh, es otra. La había encerrado en una paridera, y no va que se saltó y tuvo cría afuera, entre todas las otras, pero por suerte no le comieron ninguno, y ahora andan todos sanitos por ahí. La cuestión es que le digo la lagarta, porque tiene airecito a reptil. ¿Vieron los cocodrilos, o varios lagartos, que parece como si tuvieran una sonrisita taimada por la curvatura de la boca? Bueno, esta chancha es igual, aunque no solo por la boca, sino que por cierta forma de su espalda. Ojo, no es que la chancha cambie de color como el camaleón o se arrastre, jajaja, o que tenga escamas. El posteo ha quedado algo intrascendente, pero solo les quería comentar eso.

sábado, 12 de septiembre de 2009

¡Bien! Ha llovido.


Buenas… Está ha sido una semana irregular, con altos y bajos, bah, en realidad un solo bajo en la semana, pero un bajo importante. Ah, y recién he leído los comentarios de alguien. Es extraño que todavía no haya salido una imagen satelital suya cogiéndose a nadie, que sería lo que falta, jajaja.
Los primeros atisbos de lluvia habían sido la semana pasada, el jueves. Justo ese día me había mensajeado Pablo para alquilar películas para ir a ver con él, porque en los días de semana se consiguen muchas que en los finde no. Yo estaba bajoneado con el asunto de los perros pero igual fui. Bah, primero casi no fui porque se había armado una tormenta tremenda y había llovido un poco, y yo no sabía si iba a seguir o no, pero después, como vi que había calmado calcé el pingo (me subí a la bicicleta) y llegué al pueblo. Ahí me alcanzaron algunas gotas pero fue después cuando fuimos a alquilar las películas que se largó lindo. Las que vimos fueron una de Jim Carrey, que se llamaba “¡Sí!”, muy graciosa, la verdad, y otra de terror que se llama “El no nacido”, que no me terminó de convencer (a Pablo le gustó, pero se la pasó parodiando la película, como en una parte que pasaban una filmación vieja, y él puso voz de locutor antiguo y dijo “corría el año 1800…”). Dejé la bici en lo de Pablo, porque tenía pensado volverme a la noche en bici pero la llovizna persistente me lo impidió.
Por suerte estuvo lloviendo de a poquitos hasta el lunes, martes, por ahí, mis neuronas no lo recuerdan. Espero que se den muchas más lluvias así hasta normalizar la situación. Dicen que la primavera va a ser muy lluviosa, y espero que así sea porque acá la sequía nos ha pegado duro.

sábado, 5 de septiembre de 2009

¿Se muere para siempre?


Últimamente me despierto a mitad de la noche angustiado. Quizás parecerá una pavada, pero me despierto preguntándome si hay algo más allá de la vida. Me da miedo que todo se acabe ahí nomás, cuando uno se muere, que el cerebro deje de funcionar y ya uno se perdió para siempre, terminó ahí el asunto. Es feo pensar que papá ya no existe de ningún modo, que todas las buenas personas que uno conoce se van a convertir en nada, que todos somos solo pedazos de carne ambulantes que solo están vivos porque hace miles de millones de años hubo una reacción química afortunada y se creó la vida, que eso de “tierra eres y en tierra te convertirás” (sé que es de otra forma pero es un tema serio y no quiero que hagan chistes) sea una tremenda e imparable realidad. ¿Cómo puede ser posible? Debe haber algo más, tiene que haberlo, no digo Dios, sino una simple supervivencia espiritual. Me da pánico pensar que yo me voy a morir y se terminó, no voy a sentir nada, porque ni siquiera voy a sentir algo, porque no voy a ser nada, no va a ser como que te dormís y te despertas tarde o temprano, sino que… nada. Por otro lado, yo veo como las experiencias de vida después de la muerte son replicadas en experiencias científicas, aplicando tal o cual cosa, pero también hay que pensar que los que tienen esas experiencias las tienen así nomás, y que el cerebro no puede provocarles nada porque está detenido. Aún así, ¿no puede ser que el cerebro humano en general tenga algo que haga que la gente se vea a sí misma desde arriba y que tenga sensación de paz desde adentro de un túnel? Espero que no. La duda sigue.

Perros nuevos.



Hola. ¿Cómo han estado? Yo bien. Me corté los nudillos del dedo índice con una cuchilla y casi me hago bolsa contra el asfalto por querer hacer algo indebido mientras iba muy rápido en bicicleta (ya era de noche y no había casi nadie, por suerte). Todo normal, por lo visto.Ahora tenemos tres perros. Dos son los hijos de los fallecidos, y el tercero uno que trajeron el sábado, amarillo, medio cachorro al parecer, que lo debe haber pisado un auto porque está medio descalabrado, aunque recuperándose. Esperemos que sean tan buenos como los otros. Acá dejo dos homenajes para los fallecidos, una del Pucho con cara de “no me gustan los paparazzis”



y otra de la perra cuando la teníamos encadenada no me acuerdo por cual motivo.


sábado, 22 de agosto de 2009

Diccionario del Diablo.


Hace algún tiempo me bajé de Internet “El diccionario del Diablo”, de Ambrose Bierce. Está muy bueno. Los significados de las palabras son desopilantes, y a veces dicen grandes verdades. Acá dejo algunos significados que elegí.

Aborígenes, s. Seres de escaso mérito que entorpecen el suelo de un país recién descubierto. Pronto dejan de entorpecer; entonces, fertilizan.

Aburrido, adj. Dícese del que habla cuando uno quiere que escuche.

Acusar, v.t. Afirmar la culpa o indignidad de otro; generalmente, para justificarnos por haberle causado algún daño.

Aire, s. Sustancia nutritiva con que la generosa Providencia engorda a los pobres.

Alá, s. El Supremo Ser Mahometano por oposición al Supremo Ser Cristiano, Judío, etc.

Baco, s. Cómoda deidad inventada por los antiguos como excusa para emborracharse.

Botánica, s. Ciencia de los vegetales, comestibles o no. Se ocupa principalmente de las flores, que generalmente están mal diseñadas, tienen colores poco artísticos y huelen mal.

Calamidad, s. Recordatorio evidente e inconfundible de que las cosas de esta vida no obedecen a nuestra voluntad. Hay dos clases de calamidades: las desgracias propias y la buena suerte ajena.

Carro fúnebre, s. Cochecito de niños de la muerte.

Cementerio, s. Terreno suburbano aislado donde los deudos conciertan mentiras, los poetas escriben contra una víctima indefensa y los lapidarios apuestan sobre la ortografía. Los siguientes epitafios demuestran el éxito alcanzado por estos juegos olímpicos: “Sus virtudes eran tan notorias que sus enemigos, incapaces de pasarlas por alto, las negaron, y sus amigos, refutados por ellas en sus vidas insensatas, las arguyeron por vicios. Esas virtudes son aquí conmemoradas por su familia, que las compartió.” “Aquí en la tierra nuestro amor prepara. Un lugarcito a la pequeña Clara. Que todos compadezcan nuestro duelo Y el arcángel Gabriel la lleve al cielo.”

Cerbero, s. El perro guardián del Hades, que custodiaba su entrada, no se sabe contra quién, puesto que todo el mundo, tarde o temprano, debía franquearla, y nadie deseaba forzarla. Es sabido que Cerbero tuvo tres cabezas, pero algunos poetas le atribuyeron hasta un centenar. El profesor Graybill, cuyo erudito y profundo conocimiento del griego da a su opinión un peso enorme, ha promediado todas esas cifras, llegando a la conclusión de que Cerbero tuvo veintisiete cabezas; juicio que sería decisivo si el profesor Graybill hubiera sabido: a) algo de perros y b) algo de aritmética.

Conocido, s. Persona a quien conocemos lo bastante para pedirle dinero prestado, pero no lo suficiente para prestarle. Grado de amistad que llamamos superficial cuando su objeto es pobre y oscuro, e íntimo cuando es rico y famoso.

Crítico, s. Persona que se jacta de lo difícil que es satisfacerlo, porque nadie pretende satisfacerlo.

Desmemoria, s. Don que otorga Dios a los deudores, para compensarlos por su falta de conciencia.

Diario íntimo, s. Registro cotidiano de aquellos episodios de la vida que uno puede contarse a si mismo sin sonrojo.

Ecuanimidad, s. Disposición de soportar ofensas con humilde compostura, mientras se madura un plan de venganza.

Elogio, s. Tributo que pagamos a realizaciones que se parecen a las nuestras sin igualarlas.

Epitafio, s. Inscripción que, en una tumba, demuestra que las virtudes adquiridas por la muerte tienen un efecto retroactivo.

Espalda, s. Parte del cuerpo de un amigo que uno tiene el privilegio de contemplar en la adversidad.

Felicidad, s. Sensación agradable que nace de contemplar la miseria ajena.

Gárgola, s. Desagüe saledizo en los tejados de los edificios medievales, que por lo común tiene la forma de una grotesca caricatura de un enemigo personal del arquitecto o del propietario. Esto ocurría sobre todo en las iglesias y edificios eclesiásticos, cuyas gárgolas ofrecían una verdadera “galería de delincuentes” formada por los herejes y disidentes locales. A veces, al entrar en funciones un nuevo deán y un nuevo capítulo, las viejas gárgolas eran reemplazadas por otras, más estrechamente relacionadas con los resentimientos privados de los nuevos titulares.

Indefenso, adj. Incapaz de atacar.

Ineficaz, adj. Dícese de lo que no está calculado para favorecer nuestros intereses.

Mamíferos, s. Familia de vertebrados cuyas hembras, en estado natural, amamantan a su cría, pero cuando se vuelven civilizadas e inteligentes la dan a la nodriza o usan el biberón.

Peligro, s. Bestia salvaje que el hombre desprecia cuando está dormida, y de la que huye cuando despierta.

Rinconcito.


Estos días se me ha puesto por pensar en esto. Ya sé que existen las circunstancias, las posibilidades, las casualidades, los momentos inoportunos, las decisiones que uno no puede corregir y toda esa suerte de cosas sobre las que uno no tiene el menor control la mayoría de las veces, pero muy pocas veces uno termina donde quería llegar o hace exactamente lo que quería hacer, o ni siquiera sabe donde va a terminar. Por ejemplo, yo no sé que vamos a hacer cuando todo el lío de la sucesión se termine, si vamos a seguir acá en el campo o nos vamos a ir a vivir al pueblo. Porque el campo últimamente da menos de lo que se gasta en él; estamos resultando un fiasco para sacarlo a flote, pero me daría mucha lástima dejarlo, aunque me parta el lomo. Por ejemplo, en el patio hay un rincón entre dos paredes cruzadas donde el sol da fuerte, no importa si es otoño o verano, con un poquito de luz que haya ya hay calor. Este invierno no ha sido tan así, pero otros años yo me ponía ahí después de comer, y aunque a la mañana hubiera caído una helada soberana, al ratito yo me quedaba nomás con los pantalones puestos, los pulloveres y la remera ahí al costado, junto con las zapatillas. Estaba tan lindo que hasta me quedaba dormido o me tenía que ir para no acostumbrarme tanto a ese calorcito para no resfriarme después cuando me pusiera de nuevo al frío. Esto parecerá una pavada, pero es uno de los motivos por los que no quiero irme, porque en ningún otro lugar del mundo habrá una esquina que dé el mismo calor con la misma calidad que la de casa, ni tenga la misma dureza familiar (ladrillos de hace cien años), ni la misma ubicación, ni nada. A la vez, me pongo a pensar sobre si yo no tengo derecho a irme de acá y fabricar mis propios rinconcitos en otra parte. Esto por lo que estoy pasando es un corno, y no sé como reaccionar, porque tuve tiempo para pensar en momentos como este y no lo hice. La vida lo lleva a uno, de eso no hay duda. Uno puede llegar a entenderlo pero nunca a aceptarlo, y si uno no puede fabricarse rinconcitos, tiene que refugiarse en los que ya están construidos.

sábado, 1 de agosto de 2009

Cuartel desorganizado.


El regimiento se levantó mal dispuesto a causa de unos suministros que ingresaron en el cuartel en el momento equivocado. El general no logró poner orden a tiempo, y tenía que huir hacia el escritorio a cada rato porque el cuerpo se le rebelaba. El frío hizo aumentar la insubordinación, y luego la huida, la desbandada general, la deserción. Podría decirse que los soldados se escaparon a chorros por la puerta trasera, manchando todos los alrededores. El mismo general pasó el trapo limpiando la desgastada puerta entre chorro y chorro, mientras conminaba a las tropas restantes a no abandonar sus puestos, pero no fue obedecido. Una y otra vez tuvo que volver volando al escritorio, a su silla tan querida que siempre había recibido todos sus esfuerzos, y en esos ratos, los soldados aprovechaban y se escapaban, aunque cada vez en menor cantidad. Por suerte, en algún momento las fugas pararon, y los soldados que restaban, empezaron a salir organizadamente, controlados. Eso sí, después hubo que limpiar los destrozos.

Esta es más o menos la historia de lo que pasó con mi desarreglo estomacal del jueves.

Educacion Sexual.


Esta semana sentí por radio que algunos miembros de la Iglesia se oponen a que se enseñe Educación Sexual en las escuelas porque “reivindica el derecho de fornicar, eso sí, con preservativo”. Uhhhmmmm, me parece que algunos curas no entienden todavía que la sociedad ha cambiado y que gran parte de ella, si bien cree en Dios, no se la pasa llevándole el apunte a los 10 mandamientos, Una vez más, Arjona tiene razón: “prefieren niños con hambre a un preservativo”. Tienen que saber que a los chicos de ahora no les hace falta Educación Sexual en las escuelas para encamarse más temprano, la aprenden solos, que los padres ya no les inculcan a los chicos que no hay que tener sexo antes del matrimonio, etcétera y etcétera. Me parece una visión media anticuada.
No sé si se entiende lo que quiero decir o si me voy a olvidar de algo, así que lo pongo y punto; yo estoy en contra de que los chicos empiecen tan temprano con el asunto del sexo, no por asunto del pecado, sino porque, bueno, en todas las épocas habrá habido personas que empezaron muy temprano, estúpido no soy, pero creo que ahora lo hacen más porque los lleva la sociedad a hacerlo, y no porque quieran. Otra cosa. Esos curas (porque lo que ese cura dijo no refleja la opinión de todos los religiosos en general) ¿opinan eso en nombre de la religión o de las normas sociales? Porque en otras culturas hay sexo entre chicos y está bien visto. Me hace recordar eso que una vez contó Luckitas, sobre ese cura que habló en su escuela dando a entender que todos los ahí eran heterosexuales y creían en Dios. Eso de vincular la religión con la vida privada de cada uno, ¿es para proteger la práctica de la religión o para que la fachada de la sociedad no se caiga?

Trabajos del campo.


El lunes algo bueno; cargamos cinco animales para un carnicero. Cinco bocas menos para alimentar, por suerte. Todavía no sé cuanto las pagó, pero por lo menos no van a estorbar más.
El martes a la mañana vino Hernán para pedirme unas jeringas que nos había prestado por si íbamos a vacunar los animales. Yo ni recordaba si lo habíamos hecho o no, así que se las di, y después le mandé un mensaje a Pat diciéndoselo, y me respondió “justo que las íbamos a usar hoy”. Yo pensaba que era un chiste, porque siempre me dice cosas así y después resulta que no hacemos nada, pero resultó que era de verdad. Casi sin previo aviso (en realidad ya habíamos hablado de eso, pero lo había olvidado) encerramos todos los animales y empezamos a desparasitarlos.
El miércoles a la tarde ellos vinieron de nuevo pero además de al Turquito también trajeron a Charly, el hijo de unos amigos de Buenos Aires que están parando en la quinta, para pelar dos lechones que les habían encargado. Justo el día anterior me habían llamado por teléfono y me habían encargado otro, así que había tres para hacer. Lo que hubiera sido un trabajo de una hora y listo se prolongó un poco más, en parte por mi culpa, y en parte culpa de los otros (¡cuando no! Jeje). En serio, porque no respetan mi forma de trabajar. Por ejemplo, la forma que tengo de matar los lechones. Tratándome como si tuviera que hacer como ellos, como si yo nunca hubiera degollado ningún animal. Me pongo nervioso si me apuran y puedo cometo errores, por eso, cuando Sam y Charly estaban más o menos lejos, agarré el primer lechón que vi, que tenía que dar 13 kilos limpios, pero dio un poquito más, jejeje, y lo mismo pasó con los otros dos. Sam se quejaba de lo grandes que eran los lechones, pero Pat no se hizo ningún problema. Aparte, otros no había, o estaban muy lejos, jejeje.

sábado, 25 de julio de 2009

Por suerte no nevó.


El miércoles me levanté un poco tarde para lo que siempre me levanto, porque hacía un frío tremendo y cuando hace frío me pongo a remolonear y pasan los minutos y minutos sin que yo haga algo productivo por la vida. ¿De dónde hacía tanto frío?, me preguntaba, hasta que le cebé mate a mamá y ella se puso a escuchar la radio de acá. ¡Estaba nevando en pueblos cercanos! ¡Corno!, pensé yo. ¡Esto va a ser la ruina del campo si llega a nevar acá!
Y sí, es la pura verdad. Nuestros animales no están tan robustos como para soportar algo así, de hecho, no sé si lo podrían soportar aún estando lo bastante reforzados corporalmente. Encima todos los de la radio, todos los del pueblo ansiosos por ver la nieve, parecía a propósito las cosas que decían “ojala que el viento traiga algún copo para acá”, “que nieve, que es lo que estamos necesitando”, “es un hecho histórico”. Sí, ya sé, yo siempre queriendo buscarle la quinta pata al gato en contra del mundo, pero no me bancaba el hecho de que capaz de morírsenos la mitad de los animales y los otros tan alegres por ahí, aún cuando no tuvieran la culpa. Aparte, no somos nosotros solos los que tenemos vacas y chanchos, a algún otro se le podía complicar también. Le mandé un mensaje a la radio diciendo que mejor que no nevara porque sino lo producido por el campo se iba a ir al diablo. No lo pasaron, jaja. Encima me enojé bastante con mamá porque se puso a defender a los del pueblo que querían que nevase, y bueno, por mí que les guste que neve, pero ella se tiene que poner del lado de nosotros, porque ella vive de estos animales, igual que cuando se pone a justificar a los carniceros a los que hay que bajarles el precio para que compren.
Por suerte, no nevó para nada. Amagó con unos días bastante fríos pero nada más. Por suerte, todas las vacas vinieron al monte como buscando reparo, y viendo que no se movían de ahí, no me quedó otra que llevarles rodando un rollo hasta el monte. No era un rollo completo, porque había estado sacando días antes para que comieran los novillos, pero igual me costó un poco llevarlo rodando. Las vacas se me abalanzaron en cuanto vieron lo que les llevaba. De pronto, mamá salió de entre las plantas diciéndome que en un callejón que hay atrás del monte había una vaca caída. ¡Corno!, opiné de nuevo, y fui a ver de que iba la joda. Sí, una vaca careta (se les dice así a las que tienen la cara de otro color que el cuerpo, no es que sea una vaca falsa y forra) estaba bien estirada en la mitad del paso, no por debilidad, sino que justo se había caído en la parte baja del terreno y estaba media acalambrada. La di vuelta y la eché como pude, mientras renegaba un poco, porque había vacas en peor estado que esa, y si esa se había caído, ¿qué iba a pasar con las otras? A la tarde vinieron Pat y Sam, que aparte de darle un poco más de rollo a las vacas, le dieron suero a la caída, al pedo porque hoy amaneció muerta, luego de que ayer traté de enderezarla y darle de comer, sin éxito. Bueno, una boca menos que alimentar, en todo caso. Pero también una buena noticia; cuando fui a alimentar a los chanchos, vi que faltaba una chancha, me fije en unas parideras que hay por ahí, y había tenido la decencia de ir a parir en una de ellas, a salvo de los otros que le iban a comer los siete lechones que tuvo. Que bien, ¿no? Saludos.

Ahorrando.


El otro día Pat me dijo que yo había resultado ser el más ahorrativo que había quedado en casa, y creo que tiene razón, modestia aparte. Antes, cuando estaba papá, él me daba plata para cuando salía diciéndome que no me la tenía que gastar toda y yo me la gastaba igual, y con la plata propia que tenía de unos novillos y varios lechones hacía gastos horribles. Creo haberme moderado. Quizás Pat tenía miedo de que yo gastara la plata de la casa en estupideces, tipo porquerías, juegos para la computadora, comida chatarra de la que papá pocas veces traía, pero la verdad que no se me pasó por la cabeza. Creo haber madurado en ese aspecto, porque sé que es la plata que se usa para pagar cuentas, y también que no estamos como para tirar manteca al techo. Las que no parecen haberse dado cuenta de eso son mamá y Vir. Ya sé, me pongo pesado con las críticas hacia ellas, pero es la verdad. Parece que no se dan cuenta de la situación. Cada vez que arman la lista de compras yo intervengo un poco para que compren lo esencial, o si quieren, alguna cosa más, pero nada de cosas que casi nunca se compraban cuando estaba papá, tipo salchichas, o postres para hacer. De acuerdo, no me quejo cuando yo saco plata de la casa cuando salgo, pero me deslomo toda la semana, creo tener un poco de derecho a usarla. Ellas, en cambio, toda la relación que tienen con la plata de la casa es gastarla. No me gusta ser tan duro, en especial porque también ayudan en lo que pueden pero hay veces en que me pudren, porque el trabajo pesado siempre recae en mí y no parecen tener idea de lo que representa.

sábado, 18 de julio de 2009

En-cuen-trometidos.

Hace unos días estaba mirando el canal Encuentro, que lo dan por el intento de canal de acá desde las dos de la tarde hasta las ocho. Justamente estaba pensando en que era bueno que esa señal, a pesar de depender del gobierno, fuera tan imparcial, que no se metiera ningún tema político. Como de costumbre, la realidad me desmintió. O yo soy muy mal pensado y anti Kirchner, no sé.
Primero era un programa de matemáticas que no me acuerdo como se llama. La historia que daban era la de un gaucho que le había vendido todas las vacas a un rico porque le decía que no se podía decir que todas las vacas tuvieran cuatro estómagos, y el rico, para tener razón, le compró todas las vacas al doble de lo que valían, las mató, y le demostró que todas las vacas tenían cuatro. La historia termina en que el millonario se va contento porque tenía razón, y el gaucho también porque había vendido todas las vacas al doble del precio. Al final el que contaba la historia dijo “que paisano avivado, ¿no? Es un paisano muy conocido, si hacen memoria van a sacar quien es.” ¿De quién hablaba? ¿De De Angelis? Si hay algún personaje que sea un gauchito vivo, avísenme así me desasno.Y el otro programa “Entornos Invisibles de la ciencia y la tecnología”. Capaz que no lo hicieron a propósito, que sé yo, y que no tiene intencionalidad política, pero… Hablaban de que las actividades agrícolas dañaban el suelo, el medio ambiente…Está bien, no seguí mirando el programa, monté el picaso (me enojé, o sea) y apagué el televisor. No soy intolerante ante las otras opiniones (sigue la opción de que soy muy mal pensado, claro) pero no me banco eso de que usen un canal educativo para hacerle mala propaganda a los contrarios.

Novedades.


¡Lindo, lindo! Parió una vaquillona. Al ser primeriza, me habían dicho que cuando pudiera la encerrara porque a lo mejor no podía hacerlo sola, pero hoy a la mañana fui a buscarla y vi que me había ganado de mano. Se murió la vaca vieja por falta de alimento y los hijos de Perrita-A ya abrieron los ojos. Estamos vendiendo algún que otro animal, aunque me he enterado que siguen siendo ventas ilegales porque a Pat todavía no le dieron ningún permiso. ¡Ooops! El miércoles al fin fui al pueblo, aunque no tan temprano como me hubiera gustado, estuve un rato en Internet, fui a lo de Pablo a buscar el Warcraft 3 (el fin de semana pasado jugamos él contra mí y me hizo bolsa, con suerte este finde es mi revancha, espero) y lo encontré picando grasa. Su padre va a estar cuatro meses para recuperarse del todo, y mientras tanto él, a laburar como un burro, jeje. Va con onda esa risita, no es que me esté riendo de él. Bah, en realidad un poco sí. Mientras me copiaba el Warcraft y dos películas en el pendrive, me dijo que nuestro amigo Darío había vuelto de Buenos Aires y que ya había ido a visitarlo. Me contó que estaba más gordo y pura melena. Si flaco y panzón daba un poquito de repulsión verlo en cuero, con un poco más de grasa… ¡puaj! Jaja, nada forro de mierda. No me dijo nada más, aunque supongo que con suerte me enteraré el fin de semana.
El sábado pasado me bajé, entre otras cosas, el Queso Creador, un creador de juegos, que sin saber de programación, ni nada, uno se puede crear las aventuras medievales que quiera, con tesoros, dragones, caballeros, escenarios, y todo. Claro, los gráficos no son la gran cosa, algo más que esquemáticos, pero estoy copado. Voy a ver si puedo encontrarlo en español, porque yo, ingles sé, pero no me gusta tener que usarlo en algo que es para entretenerse.
Por suerte estamos vendiendo lechones, de a pocos, pero es mejor que no vender ninguno. Esta semana vendimos dos, pero la semana pasada como cuatro en dos días. Jaja, me acuerdo cuando me parecía normal tener que hacer al menos tres lechones por día. A propósito, el viernes vinieron Pat y Sam después del mediodía, porque había que hacer un lechón. Yo lo hice mientras ellos iban a darle rollo a las vacas (todo a la vuelta parece un desierto, que lo parió), y después lo completaron. Cuando ya se iban, a Sam lo llamaron por teléfono, y mientras atendía, yo le hacía burla a la distancia. Estaba relativamente lejos, pero cerca como para escuchar cuando Sam hablaba y ver los gestos que hacía, e imitarlos, y entre imitación, me pasaba rápido la mano desde la frente hasta la nuca, como para imitar su cabeza pelada. Pat me miraba y se aguantaba la risa.
Mamá retiró los intereses de un plazo fijo que tenía en un banco, y ya que estaba, al capital total lo cambió a otro banco donde le dan… ¡12% mensual! ¿Podrá ser tanto? No, debe ser anual, porque ella tiene $10000, y si fuera cierto que el interés es mensual, tendría $1200 cada treinta días. Mi mente parásita ya imagina poner Internet a costa de ella, pero soy realista, hay otros gastos que afrontar.
Completo el informe, ¿no? Ufff, me cansé.

sábado, 11 de julio de 2009

Formas de escribir un libro.


Hola, buenos días, un tanto fríos y ventosos, pero está bien que así sea, porque es invierno, pero no cae ni una gota de agua, y eso sí que es malo, porque no hay nada de comida para los animales, ni en el campo ni en los caminos de tierra que lo rodean.
Temo ponerme pesado con este tema, pero es lo mejor que sé hacer así que voy a dar cátedra sobre el asunto (no hablo de pajearme, mal pensados). Aparte de hacerle chapa y pintura al libro que escribo ahora, también practico algo parecido con el primer libro serio que escribí, Ecylcdm, digamos que se llama, y eso que tardé cuatro años en dejarlo como a mí me gustaba. Lo estuve revisando y pensando en que la historia estaba buena, que me convencía, pero que le faltaba profundidad y quitarle elementos innecesarios, como para redondear más, digamos. Primero era una serie de cuatro libros hasta que unifiqué todo y lo dejé en uno solo. De setecientas paginas que eran, lo anduve podando y quedaron trescientas y pico. Ahora mismo lo estaba remodelando. Por ejemplo, en una parte hay una estatua que la habían escondido durante la Segunda Guerra Mundial para que no la robaran los nazis, y se me ocurrió que podría averiguar títulos de obras efectivamente robadas por ellos para dar un poco de realismo dentro de toda la fantasía, aparte de un párrafo más para explicar como estaba cifrada la localización de las obras de arte ocultas.
He visto que aunque algunas ideas se me ocurren mientras escribo, a las otras las tengo mientras trabajo. Hace poco, cuando estaba dándole rollo (pasto seco enrollado) a los animales se me ocurrió como podría ser la continuación del libro que estoy haciendo ahora. En Ecylcdm, estaba terminando la tercera parte y no me convencía para nada, sentía que le faltaba gancho para que el probable lector llegase a la cuarta parte sin tirar el libro, hasta que, una mañana de invierno que iba a buscar las vacas en medio de mucha neblina (todos los años veo lo mismo, como un arco iris pero de neblina, todo blanco, no en el horizonte sino a veinte o treinta metros, y en el mismo lugar) me di cuenta de que todo el asunto estaba basado en una leyenda antigua, y que algunas cosas podían estar ocultas. Los protagonistas de la leyenda original eran tres hombres, y se me ocurrió que uno de ellos podía ser una mujer disfrazada.
Mientras, para ir teniendo una idea de los libros que quiero escribir, y recordar todos, voy creando documentos que son solo el título, porque adentro no escribo nada. Muchos de ellos son cosas que se me ocurren en el momento, o extensiones de los libros que ya he escrito. De esta manera, ya tengo como veinte proyectos, entre ellos, las “Crónicas de Aislsost Nai”, una serie de siete libros con la historia de cierta isla famosa en relación a una mitología que inventé, “Las aventuras del Mercader Marrón”, que es la historia de un mercader interdimensional que viaja por muchos mundos alternativos estafando al que puede, “Farcevol”, un brujo que no tiene todos los fósforos adentro de la caja, “La vida de J.V.P” “La historia de Marcus Dominico” “La Sociedad Marcuso” “La Catedral del Bosque”, estos cuatro, continuaciones de Ecylcdm. Como ya sabrán muchos, muchas de mis historias saben ser adaptaciones de la realidad, o al menos, uso personas de la vida real, casi todas con su consentimiento, pero otras no. Por ejemplo, en un libro agarré a los parientes y vecinos que más detesto, los afeé un poco, y los metí en una orgía repugnante que hasta a mí me dio asco.
Y para terminar con mi manipulación de la literatura, agarré “El amigo”, un cuento del escritor Manuel Mújica Lainez, y le cambié el final porque terminaba demasiado para el culo, a mi gusto. Era de uno que nunca había tenido un amigo, que nadie lo quería, y que en una noche de carnaval encontraba a alguien que hablaba con él, que paseaban por toda la ciudad, que lo entendía, y al otro día no lo podía encontrar más, y era que se lo había imaginado. El cuento en sí es lindo, pero no me gustó para nada el final, entonces se lo cambié, diciendo que al final lo encontraba, cuando ya se había dado por vencido. No voy a publicarlo ni nada, solo lo tengo en la compu, porque me identifico mucho con el protagonista.

viernes, 3 de julio de 2009

Gripe.


Este asunto de la gripe está empezando a romper un poco las pelotas.
Es verdad que hay gripe, no hace falta que yo lo diga para que la gente lo sepa, pero estoy empezando a preguntarme que es lo más abundante, si gripe o psicosis. Es una enfermedad muy contagiosa, sé eso, pero la gripe común es más mortal, y no les cuento el dengue. No digo que no se haya muerto toda la gente que se murió por ella, que se murió, se murió, pero creo que los medios periodísticos y los oficiales están alentando la propagación de toda clase de versiones sobre ella, los primeros para vender más apelando al morbo catastrófico y fatalista de mucha gente, y los oficiales para ocultar la derrota del domingo. Soy realista, me parece muy bueno que se difundan por todos lados las maneras de no contagiarse y que se tomen las medidas que se están tomando, pero que no hagan morir de miedo a la gente. Sino, si alguna vez hay una epidemia parecida de dengue en las grandes ciudades, ¿qué van a decir que hay que hacer? ¿pegarse un tiro?

¿Que es la vida? ¿Como es la vida?



Hola. Buenas y no tan santas. Tenía planeado hacer un posteo reflexionando sobre la vida y todas las situaciones a las que uno se ve expuesto, pero últimamente, por más que pienso en eso, no sé ponerlo en palabras o en escrito, así que, con la mayor desvergüenza posible con lo perezoso y poco original que podré parecer, voy a responder la primera pregunta con un pedazo de poesía que ya han posteado por ahí, pero yo la conocía de antes, así que, a fastidiarse.






¿Qué es la vida? Una ilusión,



una sombra, una ficción,



y el bien mayor es pequeño,



pues toda la vida es sueño,



y los sueños, sueños son.






Está re buena esa poesía. La leí por primera vez en un libro de Víctor Sueiro y me copó. Para la segunda pregunta, elijo una canción que dan en un programa de radio que escucha mamá a la mañana. No he averiguado quien la canta nada más que por perezoso, pero dice grandes verdades, o al menos, yo la escucho y pienso que tiene razón en todo lo que dice. Habla de los días como hablando de la vida. La podía poner con las estrofas y los versos separados, pero ocuparía mucho espacio, y aparte, para leerla de corrido está buena, porque parece que la ha escrito algún filósofo.


Cada día suele ser eso o todo lo contrario, un gran día, un calvario, y tener y no tener. Si me levanto despacio, puede que no tenga tiempo, si todo pasa de prisa, siento que el día se fue. Puede que hoy, sea un gran día, un calvario, una fortuna, o también, un día de cumpleaños. Pero alguna tontería, se apodera de mi alma, y otra vez, ¿qué está pasando?
A veces es el pasado, que se cuela traicionero, a veces es solo el miedo, que se esconde en el armario, a veces son las palabras, otras lo que no dijimos… Y vuelve a hacerse de noche, pero vuelve a amanecer.
Así pasan las semanas, con días malos y buenos, con minutos desolados, y madrugadas de pie. Pasan como pasa el día, entre el vacío y el cielo, días con luz, y otros días, que parecen extranjeros. Me gustaría vivir, días con luz, días enteros, sin noches, sin agujeros, días de día, completos, pero sigue habiendo días, que se enredan con mi alma, y otra vez, ¿que está pasando?


sábado, 27 de junio de 2009

La vaquillona estrella (o la vaquillona que se estrella)


Sí… contra mí se estrelló.
Vino un tipo de apellido Sat-ray para ver animales, y eligió una vaquillona, que se la iba a llevar viva. Bueno, hasta ahí todo normal. Vino al día siguiente con el hijo y otro viejo (me pareció medio forro), la ataron y les ayudé a llevarla hasta un cargador que tenemos en la esquina que da al camino de tierra que viene directo de la ruta 33 (ufff). En una de esas, la vaquillona venía medio retobada y se quería ir para cualquier lado a cada paso, y así fue que en cierto momento, salió un poco disparada y topó algo con la fuerza de sus cuatrocientos ochenta kilos. Mi cabeza. Me hizo ver las estrellas, di dos pasos para atrás y me senté de ojete, mientras los tipos me preguntaban si estaba bien, pero sin poder atenderme demasiado porque estaban metiendo el animal del diablo en el cargador.
Me levanté como pude, un tanto aturdido y mareado, realmente no sabía para que lado disparar, me preguntaban cosas y yo no sabía que responder, hasta dos o tres minutos después cuando se me aclararon las ideas, gracias a la mañana fría. La vaquillona me había pegado en la frente y la base de la nariz. Les ayudé como pude a cargarla (aunque me decían que dejara y que me siente por si estaba descompuesto, y al que le interese, el hijo me resultaba viejo) y sentía un dolor latiente en la frente como si me hubiera llevado puesta la Muralla China. Una vez que la ataron y todo, los buenos hombres sacaron una botella de Legui y me dieron unos generosos tragos para que me terminase de componer. Así da gusto accidentarse. Claro que el idiotamiento que atravesé todo el día no sé si atribuírselo al golpe de la vaca o a la botella. ¡Hic!

Los peludos (armadillos) me tienen podrido.


La cosa es que estos animalitos del diablo me tienen podrido, porque no sé que hacer para exterminarlos, o aunque sea para agarrar alguno. Encima salen bien tarde, supongo, porque salgo a las once o doce de la noche para encontrar alguno pero no logro ver un puto peludo. Los perros no sirven para agarrarlos, porque justo es temporada de cazadores y a la noche, con los tiros y los reflectores los perros quieren voltear las puertas para meterse en la casa. ¡Lindos perros guardianes tenemos! Como para pretender que se les dé por cazar peludos por cuenta propia. También hemos puesto trampas por algunos lados, y de esa forma atrapamos uno. No lo matamos de inmediato para comer porque nos contaron de unos de una casilla que comieron uno que habían agarrado y se murieron porque estaba envenenado. Lo tuvimos ahí unos días, que sí, que no, que que lo hacemos, nadie lo quería, y aunque parezca desaprovechador y cruel, decidí entrenar a los perros un poco, y solté el peludo y se los chumbé. La perra-a fue la que más se encarnizó con la bestia cascaruda, lo estuvo ladrando un buen rato y sacudiéndolo de un lado para otro. El perro Pucho fue el más pelotudon, poca bola le dio. Claro que yo fui más vivo y antes de largar el peludo, le corté el cuello con mi cuchillo y lo dejé moribundo, porque estos perros son tan boludos que capaz que se les escapa.

Las elecciones.

Que lindo. El domingo 28 hay elecciones, y yo espero con ansias que lleguen, aunque más no sea para que se dejen de dar esas propagandas pelotudas una atrás de la otra.
Por empezar, el intendente de acá se ha propuesto hacer una payasada que no entiendo mucho. Se ha postulado para concejal, y si pierde, bueno, sigue como intendente, pero si gana, deja de serlo y pasa a ser concejal. ¿No lo eligieron para intendente? Eso está mal. Dicen que los Kirchner les han ofrecido hacer lo mismo a muchos intendentes de la provincia, y que el de acá es solo uno de los que ha aceptado hacer lo mismo.
Los pingüinos (la señora presidente y su marido) me tienen podrido, porque a cada rato cortan Canal 7 para inaugurar obras. Esos son actos partidistas de mierda que transmiten por un canal que pagamos todos, no es nada para dar a conocer a la población ni nada de eso. Da una vergüenza tremenda lo que están haciendo, no solo por eso, sino porque todos sus programas están politizados. Hay un programita, “6,7,8” que parece una parodia oficialista de “Duro de Domar”, con la diferencia de que no es para nada gracioso, es decir, me parece bien que la gente exprese sus opiniones, fantástico, pero se nota a la legua que los ha puesto el gobierno para que digan eso. Entre esos, el que más odio es Orlando Barone, que antes trabajaba en Radio Continental, y a pesar de que no compartía todas sus opiniones, me gustaba escucharlo porque era inteligente el tipo en sus reflexiones. Pero ahora, en ese programa, dice que se fue de Continental porque no compartía ese tipo de pensamiento. ¿Cómo es posible, en ese caso, que haya durado años y años ahí? No lo obligaban a dar cierto tipo de opiniones, como parece que lo hacen en el canal oficial. No, tampoco; parece que se ha vendido.
Por si les interesa, voy a votar al partido radical, que es el que me parece el más transparente y el menos exhibicionista. Habrán tenido errores pero yo los sigo, aunque más no sea porque el padre de Francisco es radical, jeje (aclaro que no es solo por eso)Y ahora el asunto de la gripe porcina. Recién lo estaba escuchando en la radio. No se van a poder apoyar los dedos en los padrones, habrá que estar a un metro de distancia en la fila, y no se van a poder cerrar los sobres con la lengua. ¿Soy muy mal pensado o parecen instrucciones sobre cosas pornográficas que no hay que hacer? Sí, supongo que estoy medio mal de la cabeza. Claro, todas estas precauciones, total los que después la ligan son los que cuentan los votos.

sábado, 30 de mayo de 2009

Cuando no los chanchos...

El d’ia siguiente me di a la tarea de hacer los pollos asados. Vino el tio Ra, y a lo que come como un saba;on, creimos que no iban a durar hasta la noche, pero llegaron, y hasta alcanzaron para el d'ia siguiente. Sin embargo, el tema del posteo no es ese, sino otro.
A las doce y cinco me llamaron los Fernan, un matrimonio vecino que hab'ia vuelto hac'ia pocos d'ias de viaje, porque al hombre le hicieron una operaci'on de cadera. Me avisaron que hab'ia chanchos a la vuelta de una silobolsa de girasol que Vell'on tiene ah'i. Por lo menos entendi eso. Dej'e que mam'a y Vir siguieran un poco con el asado, y me fui de una escapada. Me encontr'e al hombre en muletas por ah'i, a pesar de que no ten'ia que moverse mucho, y a los chanchos por otro lado. Vino la mujer, me salud'o, y me aclar'o lo que me hab'ian dicho por tel'efono; los chanchos (dos chanchas y unos cuantos lechones) hab'ian agujereado la bolsa todo a la vuelta.Imposible describir la desesperaci'on que me agarro. Una cosa es sacar los animales de un cuadro ajeno, pero otra distinta es que se hab'ian mandado una cagada como esa. Nada turros los chanchos! No ten'ian comida en casa que tuvieron que ir a hacer da;o alla? Nos pusimos de acuerdo para decir que nadie hab'ia visto nada, y volvi para casa refunfu;ando atr'as de los chanchos. Antes o despu'es de comer me mand'e un aparte espectacular y encerr'e las chanchas con los chanchos gordos, y los lechones en la paridera donde se destetan. Estuve todo el d'ia pensando en eso, y me enoj'e mucho con mi madre y mi hermana porque parec'ian estar en una nube de pedos, diciendo que lo de la bolsa no importaba, que no iba a pasar nada. Como que no iba a pasar nada? No entend'ian, se hac'ian las boludas o que? Era una silobolsa donde el vecino hab'ia guardado las semillas para que se conservasen mucho tiempo que la hab'ian roto nuestros chanchos, no era una bolsa de nuestra propiedad que, bueno, que se le iba a hacer. Se ve que ellas no se preocupan demasiado por nada, total Pat y yo las mantenemos. A la tarde volvi para lo de Fernan y tap'e los agujeros lo mejor que pude con unos buenos pedazos de lona que hab'ia tirados ah'i. Hac'ia calor y estaba medio nublado, pero no le di importancia, porque no iba a ser la primera vez que hab'ia tormenta y no llovia.

sábado, 23 de mayo de 2009

Sueños estrafalarios.


Hola. Es viernes. Dolor de cabeza como cuando hay tormenta. No hay nada nuevo para apuntar, si sacamos el hecho de que apuntalé un poste en un alambrado que divide dos cuadros para que los animales dejen de pasarse, de que parieron dos vacas y de que planeo ir al pueblo si el tiempo lo permite (el tiempo climático).

No sé que habré comido, tomado o fumado las ‘ultimas semanas, porque he tenido sueños bastante extraños.

El primero lo tuve la semana pasada. Creo que lo tuve por la propaganda de una película que vi, que en el 2057 el sol se está apagando y mandan una nave a recargarlo. Soné que una mina y yo éramos los encargados de hacer eso, pero que un militar que había (Samuel L. Jackson, faltaba mas) no nos dejaba ir porque no era una tarea digna de nuestro bajo rango, y que sé yo, y nos ordenaba hacer explotar la nave, que también se la usaba para ir a tirar la basura al espacio. Mi compañera y yo le decíamos que si, pero poníamos cargas de artificio alrededor, las hacíamos explotar, y en toda la joda del humo, mandábamos la nave para el sol. Nosotros no íbamos, porque la nave tenia que explotar adentro del sol, es que era una misión suicida, pero como precisaba un ser vivo para funcionar, habíamos puesto como tripulante a la tortuga de mi abuelo (otra que la perra Laika). A mi me daba cosa…

El segundo lo tuve el martes. En este criábamos dinosaurios, o estábamos adentro de Jurasik Park, no estoy seguro, pero a la vuelta de la casa estaba todo infestado de bestias prehistóricas. Yo salía por un lado de la casa y había un velocirraptor de un metro de altura mirándome con esa cara de asco que tiene cualquier lagarto. Yo, que ni en mis sueños consigo hacer algo coherente, en vez de meterme de nuevo en la casa daba toda la vuelta para entrar por el otro lado, con la porquería pisándome los talones. Llegaba a la puerta de la cocina con el ‘ultimo aliento, rogando que no le hubieran puesto pasador, y por suerte no estaba trabada. Me metía en la cocina, miraba por la ventana, y el dinosaurio se había vuelto un gato rojo que me miraba con esa expresión lujosa que tienen los gatos. Después no recuerdo bien, había dinosaurios comiéndose carne podrida que era para los chanchos, y que Vir veía un tiranosaurio que se acercaba y decía “ese bicho es una mierda”, por la parte de Jurasik Park donde explicaban que si no te movías no te veía. Para el final del sueño estaba lloviendo, y los dinosaurios se habían comido todas las vacas y todos los chanchos, y yo estaba debajo de unas chapas con Sam Neil y Laura Dern, y entraba corriendo un cachorrito de triceratops, medio gelatinoso, ahora que pienso, y yo lo agarraba de la pata, lo sopesaba, y decía “no, este no va a dar lo que tiene que dar”, señal de que pensaba carnearlo.

El ‘ultimo lo tuve el viernes a la madrugada (es mas fácil decir el jueves a la noche pero no quiero confundirlos mas de lo que ya están de por si). Ese fue el más raro de todos, porque me desperté y por un rato largo traté de acordarme que película era, porque estaba re convencido de que era una que había visto en la vida real, con argumento y todo. Había una chica que se escapaba de la casa en un aparato parecido a los primeros aviones, algo mas que un ala delta con motor, búsquedas de parientes, y todas cosas así. Yo me quedé pensando un buen rato al despertar que película sería, porque estaba re buena, hasta que me puse a analizarla, y llegué a la conclusión de que era un sueño. En ninguna película que yo haya visto, ni siquiera las de Subiela, a los pobres les ponen sillas para que se sienten a la costa de la calle.

sábado, 16 de mayo de 2009

Frases con historia.


Esto me lo mando Nacho, esta muy bueno (no piensen que hago esto de poner cosas de Internet porque no tengo algo que decir, eh)


FRASES CON HISTORIA ' NO HAY PORONGA QUE LES VENGA BIEN' ONGA fue el dios griego por excelencia, de manera que 'IR POR ONGA' significaba estar en la búsqueda de Dios, gozar de su protección. Diciendo 'NO HAY POR ONGA QUE LES VENGA BIEN', Sócrates retaba a aquellos discípulos que ya no creían en nada, ni siquiera en ese Dios. ¡Adviértase la sutileza y profundidad de esta frase!!!'UN PELO DE CONCHA TIRA MAS QUE UNA YUNTA DE BUEYES' En la antigua Grecia quien poseía una yunta de bueyes era considerado millonario debido al alto costo de cada buey. Por otro lado es sabido que las conchas marinas carecen por completo de pelos. Con esta metáfora, Sócrates quiso explicar que la felicidad no está en las cosas materiales y que lo verdaderamente esencial en la vida no tiene valor alguno. Los pelos de concha no existen y menos aún se pueden comprar. ¡¡Otra sublime parábola......! 'AGÁRRAMELA CON LA MANO' Al finalizar sus charlas, Sócrates se acercaba al discípulo más destacado, ofreciéndole su larga y rizada barba en reconocimiento a su dedicación y búsqueda continua y esmerada del conocimiento, al tiempo que decía la frase de marras. Cuando un seguidor de Sócrates estrechaba su barba había alcanzado la sabiduría. ¡Que simple y profundo ejemplo!!!!!!! 'MAS VALE CHIQUITA Y JUGUETONA QUE GRANDOTA Y TONTA' Aquí Sócrates señala que debemos fijarnos más en los pequeños acontecimientos de la vida que en los grandes y resonantes hechos, tales como gozar de fama, éxito o dinero... ¡Simple y sublime.......! ' TE LA VAS A COMER DOBLADA' Cuando una mujer cometía algún pecado era castigada de la siguiente manera: Durante un mes se le servía su comida en el piso y debía comerla doblada sin sentarse. ¡Sabia utilización de la realidad!!!!! 'SOS UN TRAGASABLES' Sócrates decía esta frase a quienes no se hacían cargo de sus culpas. Los tragasables eran artistas ambulantes, bufones que solían divertir a las gentes por las calles de los pueblos. Cuando un discípulo decía algo verdaderamente inoportuno o incoherente, Sócrates se echaba a reír y decía: ' SOS UN TRAGASABLES' y esa era una terrible humillación. ¡Hasta en la reprimenda mostraba su elevado espíritu! 'CÁLLATE Y SEGUÍ CHUPANDO' Sócrates murió bebiendo una copa de cicuta. Mientras la bebía seguía impartiendo sus enseñanzas, por lo cual sus verdugos le decían 'CÁLLATE Y SEGUÍ CHUPANDO'... ¡Ejemplo hasta en su muerte!!!!!!! Espero que quede claro el origen de estas frases, injustamente deformadas con sentidos que poco tienen que ver con los originales.... A ver si aprendemos a hablar como corresponde, ¡manga de incultos! ¡Que lo parió!



A lo que yo agrego la boludez de que cuando Sócrates les decía a sus discípulos que hicieran un 69, en realidad les pedía que sumaran 23+23+23, jejeje. Saludos y hasta la próxima.

Maldito aparato.

Ahora que pienso, todo empezó cuando se me dio por bajar un pajero programa de que dejaba pasar muchos virus “troyanos”, así que baje otro, Pc tools, se llamaba, mierda para ver los videos de YouTube. Vi que el antivirus estaba desactualizado desde hacia mucho, bah, desde que compre la computadora, lo confieso, ya sé, soy tan turro que bajo cualquier cosa de Internet pero no se me da por bajar antivirus o algún tipo de protección. Algunas cosas empezaron a andar mal en la computadora. Yo tenia el Mcaffe VirusSvcan, por lo que traté de bajar la versión mas nueva de ese, pero no sé donde leí pero no me dejó contento. Fui a bajar otro y me conecté. Me encontré con Rodolfo de Buenos Aires, que me recomendó (entre otras cosas disolutas) el Nod32, y sin dudarlo lo baje y lo instalé. Empezó a encontrar archivos infectados a montones, y también tardo como dos horas en revisar todo el sistema, y a cada uno me preguntaba si lo eliminaba porque no podía desinfectarlo. Le dije que si a muchos, pero a otros tantos no porque estaban metidos en lugares delicados del sistema y anda a saber que pasa. Justo ese es el problema. No sé ahora que mierda pasa, no sé si son virus o archivos importantes que el Nod32 eliminó. No puedo mirar las series que Pablo me pasó ni jugar al Tomb Raider porque la computadora se reinicia como si le hubieran metido un palo en el hoyo. No puedo poner fondos ni protectores de pantalla, ni siquiera las configuraciones funcionan. Quise restaurar el sistema o pasarle el desfragmentador de disco pero no hay caso. Ha jodido el Nero, y hasta el Word. Cada vez que quiero leer un documento, se me aparece la inicialización de Windows Installer, la saco, y tengo que ir a archivo/abrir y buscar la ubicación de lo que quiero leer como si no hubiera ido hasta ella directamente. Y no es todo. Ahora que estoy escribiendo, me cuesta uno y la mitad del otro (un salame y la mitad del otro embutido, jaja) porque no puedo poner acentos, los paréntesis y las comillas se me han ido a distintos barrios del teclado, no se puede poner la Ñ (pude ponerla como símbolo, no soy tan boludo). Voy a conseguirme el XP otra vez, y un buen antivirus para poner todo en orden de nuevo. Quizás me consiga el Windows 7, que está muy bueno, aunque no sé, porque tendría que ver si los juegos que tengo son compatibles con él.

Deseado temporal.


Lindo, lindo! Ha llovido un poco, no mucho, pero bastante más que en los últimos dos meses. Y ha sido una linda sorpresa, porque con el frío que hizo estas noches, no daba para imaginarse que iba a llover. Empezó a la noche, cerca de las once, y siguió hasta no sé que hora. El día siguiente estaba todo empapado, signo de que había llovido bastante pero despacito, cosa de que no se armaron lagunas porque la tierra tuvo tiempo de absorber todo. Siguió parte del día así, que lloviznaba y que no lloviznaba, y a la mañana siguiente amaneció despejado. Dicen que si despeja de noche antes de los tres días llueve, pero todavía estamos esperando y del agua ni noticias.

Vuelo en moto.


Luego de la insatisfactoria experiencia, fui para lo de Pablo. Antes me limpié la cara y las manos en una canilla del parque, porque siempre saludo a los padres de Pablo con un beso y no los queria matar con el olor, jeje. Llegu’e y me los encontr’e a los dos en el negocio. Me saludaron como siempre, todo lo m’as bien, y me dijeron “est’a el Emanuel, anda y deciles que viste una noticia en la televisi’on sobre una moto que volaba.” ¿Una moto que volaba? No entend’ia nada pero igual fui, salud’e a Pablo y Emmanuel, y dije lo que ten’ia que decir. Los dos se rieron, y enseguida Emanuel me explicó porque. Habría tenido un accidente, en apariencia haciéndose el bueno con los moteros (motoqueros se les dice a los bandidos motorizados de Brasil). No me acuerdo bien los detalles, pero lo que saque en claro fue que:
_ Se llevó otra moto por delante y la partió en dos.
_ El otro motero se partió el brazo y alguna costilla.
_ Su propia moto quedó destrozada (aun no la terminó de pagar)
_ Voló siete metros de la moto (sin contar los que voló con la moto puesta)
_ Lo primero que vio fue su propio casco a tres metros hecho pomada. Si no lo llevaba puesto se mataba.
_ No se hizo nada, considerando lo que le había pasado.

Me contaba eso y yo me lo quedaba mirando sin poder creérmelo. El tipo estaba ahí contándolo lo mas campante y cagándose de risa, sin mas señas visibles que una venda que se había sacado porque le molestaba y un muy leve raspón en la nariz. “Este es Guepardo, se regenera enseguida”, me dijo Pablo riéndose, porque Guepardo es un personaje de los X-Men, que se cura enseguida de todas las heridas que recibe. Después salimos para el centro (no le quedó otra que acompañarnos, jeje), y pedía que no camináramos tan rápido que no nos podía seguir el paso. “Aun as’i te podría ganar una carrera”, le dijo a Pablo. “Queres ver si me ganas?”, le pregunté. “No, le dije a ‘el”, me respondió, sabiendo que yo corro mas rápido que ellos dos juntos.

sábado, 9 de mayo de 2009

La gran "Juana de Arco"


Lo que también hemos estado haciendo esta semana ha sido limpiar de papeles viejos, que no sirven, o que no son necesarios. Entregué a las llamas gran parte de las carpetas de la secundaria, aunque parezca imprudente de que a lo mejor las podía guardar por si las dudas, y también la carpeta de tercer grado. Lo que guardé fueron mapas nuevitos para cuando Gastón empiece la escuela, o sea, que los he comprado y nunca los usé o los tuve ahí solo para figurar. Mamá también se prendió porque ha dicho que está en una época de tirar todo, que tengo que aprovechar antes de que se le pase, por eso quemó libros viejos que siempre guardaba porque le daba lástima (tengo ganas de donar los que he comprado a la Biblioteca Rivadavia), y paquetes de cigarrillos y cajitas que siempre guardaba de recuerdo. Otra de las razones por las que se puso a hacer eso es porque nos están invadiendo de nuevo las lauchas y los ratones y les quiere sacar lugar para que no hagan nido.
Igual suerte corrieron gran parte de las fotos que hice en un curso de fotografía del 2001. En ese entonces yo quería seguirlo para tener alguna idea, porque quería agarrar una carrera seria de fotógrafo, pero después las circunstancias no se dieron. Solo dejé las fotografías que les saqué a algunos de mis compañeros (la persona más joven tendría 28 años y era mujer) y las fotografías del campo. Ah, eso sí, las de los chanchos las quemé todas. Jaja.
También encontré papeles y cuadernos muy viejos con cosas muy extrañas que escribía cuando tenía entre ocho o nueve años, entre ellas un crucigrama que yo mismo había fabricado, con cosas tales como “Nombre de lo que cae cuando llueve”. Lluvia. “Industria que manda satélites al espacio”. Nasa. “Cosa parecida a la torta”. Panqueque. Y algo más raro una noticia que había escrito yo: “Estudios médicos indican que Drácula podría servir para los transplantes de sangre”. ¿Transplantes de sangre? Mejor no digo el nombre de la agencia que auspiciaba la noticia (Agencia “Culo cagado de viejas”). Un juego de ahorcado era “Pequi (una perra pequinesa que teníamos) tiene orgasmos con Duhalde (un político de acá, aclaro para lectores extranjeros)”. En esas épocas no tenía mucha idea de lo que era un orgasmo pero sabía que era una palabra “chancha”, así que la gracia estaba en eso. También abundaban los dibujos de dinosaurios, monstruos, fantasmas con cabezas arrancadas y brujas con los brazos despellejados, robots que en la vida real no podrían funcionar ni a palos. Que linda época. Gran parte de eso fue a parar al fuego. Saludos, hasta la próxima.

El Señor tiene caminos misteriosos...

video

sábado, 2 de mayo de 2009

Vida monótona.


Otro día más que termina y sigue siendo todo más de lo mismo. Como dicen los del libro “El cazador de sueños”, MMDD; misma mierda, diferente día. Cuidar las vacas a la mañana, escribir un poco, leer libros, hacer planes para cuando pueda hacer algo, y en cuanto menos lo espero, es de noche y a dormir. Nada nuevo está pasando, y eso hace que se me pase el tiempo volando. Hoy fue una excepción, aunque haya sido en algo chico. Tenemos en la despensa una sarta de libros viejos y nuevos, completos, incompletos, tapas, hojas sueltas, y hoy estuvimos haciendo limpieza, haciendo volar bastantes cosas para el fuego. Me sentí bien aunque solo haya sido en esa pavada, porque acá siempre está lleno de porquerías e ir recuperando espacio siempre es bueno. Por lo general, siempre es la misma rutina. Parece que los demás tienen vidas más interesantes que la mía, que sé yo, puede ser porque se han arriesgado más o porque han tenido más oportunidades. Yo también he tenido mis cosas, pequeñas aventuras, pero no han hecho nada para salvarme de la mediocridad en la que estoy nadando. No es que mi vida sea tan patética, pero como dijo PabloRe en un mensaje, le falta acción, y es por esa falta de acción que a veces no tengo ganas de hacer nada, ni de escribir, ni de dormir, ni de jugar con la computadora. Lo que si me entretiene a veces es el blog, porque ahí puedo decir cosas que a nadie más le puedo decir, y puede contestarme gente que de otra forma no me conocería. Ahora mismo no sé que poner, aunque no se si atribuirlo a la falta de inspiración por la vida monótona, o por los dos vasos de vino con los que recién hice fondo blanco, jajaja. Saludos y hasta la próxima.

Con mas atraso... ¡Feliz día del animal!


Con atraso... ¡Feliz día del Trabajador!


miércoles, 29 de abril de 2009

Que salga bien 2.

A mamá sus tíos la invitaron a una fiesta que hacen sus parientes maternos, y está en la duda de ir o no ir, no porque se lleve mal con ellos, sino porque le da pereza y no se le da por salir. Yo la estoy convenciendo de que lo haga, que le va a hacer bien, porque nunca sale y hace mucho que no ve a esos parientes. Creo que quizás tiene miedo de encontrarse con una de esas viejas que nunca faltan y que le empiece a preguntar todo sobre papá con lujo de detalles, pero no creo que eso pase, porque los otros también han tenido muchas bajas en su familia, y aparte, le dijeron que la fiesta es para verse alguna vez más que en los velorios. Estaría bueno que saliera y se distraiga un poco, que vea un paisaje distinto que el del campo. Saludos.

Que salga bien.


Acaban de hacerle un estudio de próstata a mi tío Ra para saber cuando lo tienen que operar. Ojo, no tiene cáncer ni nada parecido, por suerte, sino una pequeña imperfección que no lo deja mear bien, lo que le sabe traer problemas. Recién me mensajeó la tía Galad diciendo que el estudio salió bien, que el jueves tiene otro. Me alegro por él. Todos los análisis le han salido bien, por suerte. Qué sé yo. No quiero parecer trágico, pero estos últimos años se nos van muriendo demasiados parientes cercanos muy seguido, y no quiero que le pase lo mismo.

Al cuerno con la grasa...!


No va que el lunes yo les estaba dando de comer a los chanchos a la tarde, y se apareció Hernán. Le tengo un poquito de idea por lo de los perros, pero como no lo hizo a propósito, bueno, vaya y pase. Se fue al chiquero a charlar un poco conmigo para ponerse al tanto de todo lo del campo (viejo chusma), de que animales se habían muerto, y cosas así. De la charla rescato dos cosas; al parecer había pasado el domingo por acá cuando uno de los que había venido se iba, y me quería discutir que era un primo de papá, cuando en realidad era otro, porque tienen autos iguales. Ese primo de papá hace rato que no viene. ¿Cómo me va a discutir quien vino si el que estaba acá fui yo, él no? Y otra cosa. El albañil nos quería comprar una vaquillona, pero a último momento se echó atrás, ya lo dije. Hernán venía a ver si había quedado grasa porque necesitaba para ponerle a los peludos. Que cara para irle a pedir eso a los dueños de los perros que mataste, ¿no? Le dije que no había, a pesar de que el Zorrino me había dejado una lata llena. Habló un poco más conmigo no me acuerdo de que tema y se fue. Me quedó un poquito de cargo de conciencia porque ahora él me está prestando un callejón lleno de pasto para que eche las vacas a comer, pero después me puse a pensar en los perros y se me fueron los innecesarios remordimientos.

Domingo de asado.


El día siguiente me levanté a las ocho de la mañana, y ya empecé a juntar leña para el asado. A las vacas las dejé sin echar para la calle, para que juntasen un poco de hambre para el día siguiente. Pat me había dejado dicho que sacase de la heladera unas achuras y alguna otra carne por si el cordero que traían resultaba poco para los que iban a venir a comer (lo compró el Pelado a cien pesos), pero bastaron las achuras, porque el animal era bastante grandecito. En cuanto ellos llegaron, lo primero que hice fue meter las cervezas al fresco. Algún que otro insurrecto que me lee opinará que como voy a mezclar cerveza con asado, a lo que le responderé que los alcohólicos no tenemos medida, y que lo que no haría sería ponerle gaseosa a la cerveza o alguna de esas combinaciones repugnantes. Creo que me salí del tema. En plena carneada le pedí a mamá que me sacara una foto a mí y después a la cabeza, con lo que después, con un poco de tiempo produje la foto con la que ilustro el posteo. Después el Pelado se puso a pasarle el disco a un cuadro y Pat a asar el cordero (yo alguna otra cosa hacía, no recuerdo que). Después vinieron algunos parientes más casi para la hora del asado, sacamos la mesa de la cocina y comimos afuera. El cordero estaba buenísimo, y eso que no sabe gustarme por lo grasienta que sabe ser esa carne. La cerveza, también. Los que habían llegado último habían traído cinco en una conservadora, y el Pelado se quejaba de que estaban muy frías. Para mí estaban calientes, frías estaban las que yo había puesto en el congelador dos horas antes. Que se le va a hacer, cuando alguien no sabe lo que es bueno no sabe lo que es bueno, je. Terminamos de comer el asado, y se fueron todos los invitados por las tres de la tarde, por ahí. Nos habían quedado cinco cervezas, una miseria al lado de la fiesta de primero de año, que compramos seis y terminamos con doce. A las cinco, por ahí, vinieron de visita unos tíos de mamá que venían acá por primera vez en la vida, y se mostraron muy simpáticos, a pesar de que yo les tenía un poco de idea a pesar de conocerlos solo superficialmente.

sábado, 25 de abril de 2009

Futuro indeciso.


El martes estaba lo más tranquilo en la compu (ah, ¿creían que iba a estar trabajando? Que mal me conocen) cuando escuché los perros que le ladraban a alguien que había venido. Salí, y una camioneta que nunca había visto. Se bajaron dos tipos, uno joven y el otro viejo, que me saludaron, todo eso, y me preguntaron si era lo de nosotros, que les habían dicho que el campo estaba para alquilar. Él que les había pasado el dato era uno que en apariencia está medio desactualizado, porque les había dicho que teníamos cien hectáreas, y no, solo tenemos 46, porque cien o cerca teníamos con otro campo que estábamos alquilándole a los hermanos de papá. Obviamente les dije que no, porque hasta que por lo menos no se haga la sucesión no podemos hacer nada de eso, y habría que vender todos los animales, cosa que por el momento es imposible.
¿Pero si hay que hacerlo? ¿Si la cosa no da para más y tenemos que hacerlo? Me siento tironeado; me gustaría que nos vayamos a vivir al pueblo para yo poder empezar otra vida, no sentirme aislado ni nada, conseguirme algún trabajo fijo y vivir en una pensión, pero por el otro sé que no podría. Me costaría muchísimo irme de acá, porqué más allá de que es más tranquilo que el pueblo y que uno es su propio patrón con los trabajos, está fue mi casa toda la vida, papá nació y murió acá, que sé yo, hay un montón de cosas. No puedo evitar sentirme una basura por querer irme, porque es como si fuera para escapar del trabajo, pero dentro de todo es mi vida, y no quiero desperdiciarla. Ya sé que todavía soy joven, pero en tres años más voy a tener 30, y no quiero estar acá, porque además, si nos iría bien, no te digo nada, tendríamos un lugar donde vivir y todo eso, podría llevar a cabo mis proyectos desde acá, pero bien no nos va. No estamos muertos de hambre ni pasamos necesidad ni eso, hay muchísimos que la pasan peor que nosotros, eso ni pensarlo, pero acá hay muchas cosas que no se pueden hacer o que hay que hacer porque no hay plata. Con la sequía de mierda se va terminando la comida para los animales, y no queda otra que tratar de vender los mejores para que los que quedan puedan comer mejor. Ya sé, queja repetida.¡Que buena y que mala sería cualquiera de las dos opciones! Saludos.

Como nene con chiche nuevo.


El miércoles a la tarde fui a visitar a Pablo, porque se fue a comprar una computadora y me pidió que le llevase algún juego para instalarlo, y las películas que tuviera. Yo llevé los CDs del Warcraft más la expansión “The frozen Throne” (es una cosa que me apasiona ese juego), y las pelis “Carrie” y “Habitación 1408”. Ahora que pienso, tengo que bajar una que me recomendó Damustile, que me he olvidado de buscarla. Por empezar, el Warcraft no se pudo instalar porque el cd estaba bastante cagado a palos, cosa que me extrañó porque solo lo había usado para instalar el juego una sola vez, pero bueno. Pablo se enteró de que las películas estaban dobladas al español y no las quiso, pero se me dio por mostrarle una escena de “Carrie” y la quiso enseguida porque se veía muchísimo mejor que las veces que la dan por televisión. No le convence mucho el Windows Vista porque es muy complicado y no deja ejecutar muchos juegos, así que lo va a cambiar por el XP, así como le va a poner placa de video a la computadora, le va a comprar parlantes más potentes, etc. Claro que sabe que todo no lo va a poder hacer porque le va a hacer falta mucha platita para todo eso, y encima está lo otro; a la maquina la compró sin monitor porque tiene uno que le prestó Emanuel, pero resulta que el susodicho se lo quiere vender a otro. ¿Para qué Pablito va a poder usar la compu sin monitor? A menos que tenga una estupenda representación mental de adonde va la flechita y como se están ejecutando los programas sin mirarlos. También me pasó dos series re pajeras, con corpiños y bombachas calzadas en primer plano; estos japoneses no tienen vergüenza, alcanza con decir que en una, “He is my master”, un cocodrilo anda caliente con la protagonista. Claro que también son un cago de risa, no crean que eso del cocodrilo está puesto como si fuera en serio. Ya yéndome, Pablo me encargó él último capítulo de una serie que me había pasado, y que copie el Warcraft en el pendrive para ver si se puede jugar así. No sé. Veremos que puede hacerse.

Animales gigantescos.


El domingo me levanté temprano y puse el agua a calentar para el lechón que había vendido Vir el día anterior. Cuando el agua ya estaba a punto, fui a buscar alguno de los kilos que habían encargado... ¡y vi que hasta el más liviano de los chanchos daba mucho! ¡Cómo detesto cuando pierdo la perspectiva del peso de los chanchos! No me iba a volver para atrás así que agarré el que me pareció más chico y lo empecé a hacer. Encima vinieron a buscarlo temprano y todavía me faltaba afeitarlo y cepillarlo. Se lo llevaron peludo y sucio, pero un poco más barato de lo que se lo tendría que haber cobrado porque me dio un poco de vergüenza. Lo mismo pero distinto pasó el miércoles. Creo que ya he dicho que teníamos tres lechones encargados para ese día. Al final solo hicimos dos, porque sino el tipo nos iba a matar, y se los dejamos más baratos, porque uno dio 18 y el otro 16, cuando quería lechones de hasta quince. ¡Que lo parió! Los lechones se han hecho casi cachorros, por lo menos, para ser lechones son gigantescos. Ahora la gente está pidiendo, pero los próximos van a estar para dentro de un mes, por lo menos. Supongo que la culpa es en parte mía, porque el mes después de que nació el Turquito no fui a ver al que nos compró los últimos dos lechones, pero no quería que Pat tuviera trabajo, y no quería que el Pelado descuidase el trabajo de su quinta para ayudarnos.

sábado, 18 de abril de 2009

Al fin se vende algo.


Que bien. No sé si se volverá a repetir, o como justificamos el faltante cuando haya que hacer la sucesión por los animales, pero esta semana vendimos 18 novillos overos, aparte de un chancho vivo y tres lechones que nos encargaron para la semana que viene (los chanchos no entran en la sucesión pero sí en este posteo, ¡fastídiense!), y los pagaron al contado, nada de cheques ni nada. Con la plata de los novillos overos vamos a pagar un alquiler que le debemos a Vellón, y el resto quedará para la sucesión. Hoy va a venir el albañil que nos hizo el baño a llevarse una oveja (¿$150 por oveja está en precio?). Cobramos unos cuantos lechones que creíamos perdidos, y es posible que nos encarguen más. Parece que la cosa se está empezando a mover de nuevo. Lindo, ¿no?

Perros.


Un día de esta semana faltaron dos perros, y los encontramos muertos. Eran el Felipe y el Patán. Al Patán lo encontramos al lado del baño, y por como estaba, parecía que se había muerto dormido. El Felipe estaba en el campo de Hernán, al lado de unas silobolsas (bolsas impermeables donde se guardan las semillas para que duren). Veredicto; envenenamiento. Los perros de mierda salían a callejear a la noche, como si acá no tuvieran comida. Hernán pone grasa envenenada para los peludos (por si lo lee alguien de otro país, los peludos son los armadillos, supongo). Los perros encontraron la grasa envenenada, la probaron, y así les fue. Qué lástima, che, y también que pajeros los perros. La culpa fue del Felipe, porque los perros de acá no eran de salir a boludear lejos, pero él les enseñó a hacerlo. Pero también, Hernán, ¿no puede poder la clásica trampa para peludos, un tarro enterrado con grasa adentro? Le comenté lo que pasó y puso cara de no saber nada, y eso no es criticable, pero pasa que siempre que viene acá se arma con un palo por si los perros lo ladran, y me parece de mala educación, porque lo hace como si los perros fueran de él, así que lo del envenenamiento, aunque no sea voluntario, parece como a propósito. Sé qué no lo es, pero en fin...
PD: Para los morbosos, el de la foto es el Patán, lo encontramos así. No está ni despierto ni dormido, no sé si me explico... Hoy lo quemamos.