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sábado, 3 de enero de 2009

Entregando en Navidad.


Sí, ya sé que el título parece un tanto fuerte, pero fue lo que realmente pasó, y fue con todo el dolor posible, porque realmente yo no quería pero a la vez tenía que hacerlo. Hubo aparatos, palos enterrados, y hasta participación de familiares, a pesar de la fecha y de que algunos son bastante religiosos. Tuvimos que entregar el campo que alquilábamos, así que terminamos de enrollar los alambrados y sacamos los últimos palos que quedaban, y eso con la ayuda de algunos primos que vinieron de visita. ¿Qué creían, mal pensados? Ahora espero que Hernán y Vellón nos devuelvan los $800 tan cual lo prometieron. Aunque todavía nos falte sacar el bebedero, jejeje.
Sí, la verdad es que fue una Navidad poco común por el tipo de tarea que había que hacer, y la primera sin papá. Fue raro. Claro, como en las fiestas casi todos los días se pelan muchos lechones (cuando hay), y como hacemos los mismos trabajos de siempre sin tomarnos vacaciones ni feriados, la Navidad y todas esas celebraciones pasan como si fueran un día más, con la diferencia de que tomamos alguna sidra, alguna cerveza, comemos pan dulce y listo. Bah, y que el 1ro de todos los años vienen muchos parientes del lado de papá a comer asado. Es que yo pensaba que al ser la primera Navidad sin papá nos íbamos a poner pensativos, y eso, pero no pasó nada de eso. Lo único que lo demuestra es mamá, pero dice que ya se está acostumbrando a esta nueva vida. Qué cosa, ¿no? Uno siempre tiene la idea de que los padres van a llegar a viejitos, y que van a morirse dormiditos, o que nunca van a morirse, que es lo más común, y de un día para otro te quedas sin uno, ¿y qué podes hacer? Nada, y a jorobarse.

3 comentarios:

Luckitas dijo...

No seas amargo... y deja de pensar en esas boludeces... q siempre es mejor no pensarlas... vivi la vida y listo...!!! cuando te toca te toca... mira sino lo q le paso al hijo de John Travolta... disfrutala a full q no hay otra...!!! jeeeeee... chau!

PABLORE dijo...

Las ausencias no se pueden remediar. Pero los días de fiesta son para eso: para celebrar, y estoy seguro que nuestros seres queridos celebran con nosotros.

PABLORE dijo...

Las ausencias no se pueden remediar. Pero los días de fiesta son para eso: para celebrar, y estoy seguro que nuestros seres queridos celebran con nosotros.