Han comentado esto

sábado, 27 de junio de 2009

La vaquillona estrella (o la vaquillona que se estrella)


Sí… contra mí se estrelló.
Vino un tipo de apellido Sat-ray para ver animales, y eligió una vaquillona, que se la iba a llevar viva. Bueno, hasta ahí todo normal. Vino al día siguiente con el hijo y otro viejo (me pareció medio forro), la ataron y les ayudé a llevarla hasta un cargador que tenemos en la esquina que da al camino de tierra que viene directo de la ruta 33 (ufff). En una de esas, la vaquillona venía medio retobada y se quería ir para cualquier lado a cada paso, y así fue que en cierto momento, salió un poco disparada y topó algo con la fuerza de sus cuatrocientos ochenta kilos. Mi cabeza. Me hizo ver las estrellas, di dos pasos para atrás y me senté de ojete, mientras los tipos me preguntaban si estaba bien, pero sin poder atenderme demasiado porque estaban metiendo el animal del diablo en el cargador.
Me levanté como pude, un tanto aturdido y mareado, realmente no sabía para que lado disparar, me preguntaban cosas y yo no sabía que responder, hasta dos o tres minutos después cuando se me aclararon las ideas, gracias a la mañana fría. La vaquillona me había pegado en la frente y la base de la nariz. Les ayudé como pude a cargarla (aunque me decían que dejara y que me siente por si estaba descompuesto, y al que le interese, el hijo me resultaba viejo) y sentía un dolor latiente en la frente como si me hubiera llevado puesta la Muralla China. Una vez que la ataron y todo, los buenos hombres sacaron una botella de Legui y me dieron unos generosos tragos para que me terminase de componer. Así da gusto accidentarse. Claro que el idiotamiento que atravesé todo el día no sé si atribuírselo al golpe de la vaca o a la botella. ¡Hic!

Los peludos (armadillos) me tienen podrido.


La cosa es que estos animalitos del diablo me tienen podrido, porque no sé que hacer para exterminarlos, o aunque sea para agarrar alguno. Encima salen bien tarde, supongo, porque salgo a las once o doce de la noche para encontrar alguno pero no logro ver un puto peludo. Los perros no sirven para agarrarlos, porque justo es temporada de cazadores y a la noche, con los tiros y los reflectores los perros quieren voltear las puertas para meterse en la casa. ¡Lindos perros guardianes tenemos! Como para pretender que se les dé por cazar peludos por cuenta propia. También hemos puesto trampas por algunos lados, y de esa forma atrapamos uno. No lo matamos de inmediato para comer porque nos contaron de unos de una casilla que comieron uno que habían agarrado y se murieron porque estaba envenenado. Lo tuvimos ahí unos días, que sí, que no, que que lo hacemos, nadie lo quería, y aunque parezca desaprovechador y cruel, decidí entrenar a los perros un poco, y solté el peludo y se los chumbé. La perra-a fue la que más se encarnizó con la bestia cascaruda, lo estuvo ladrando un buen rato y sacudiéndolo de un lado para otro. El perro Pucho fue el más pelotudon, poca bola le dio. Claro que yo fui más vivo y antes de largar el peludo, le corté el cuello con mi cuchillo y lo dejé moribundo, porque estos perros son tan boludos que capaz que se les escapa.

Las elecciones.

Que lindo. El domingo 28 hay elecciones, y yo espero con ansias que lleguen, aunque más no sea para que se dejen de dar esas propagandas pelotudas una atrás de la otra.
Por empezar, el intendente de acá se ha propuesto hacer una payasada que no entiendo mucho. Se ha postulado para concejal, y si pierde, bueno, sigue como intendente, pero si gana, deja de serlo y pasa a ser concejal. ¿No lo eligieron para intendente? Eso está mal. Dicen que los Kirchner les han ofrecido hacer lo mismo a muchos intendentes de la provincia, y que el de acá es solo uno de los que ha aceptado hacer lo mismo.
Los pingüinos (la señora presidente y su marido) me tienen podrido, porque a cada rato cortan Canal 7 para inaugurar obras. Esos son actos partidistas de mierda que transmiten por un canal que pagamos todos, no es nada para dar a conocer a la población ni nada de eso. Da una vergüenza tremenda lo que están haciendo, no solo por eso, sino porque todos sus programas están politizados. Hay un programita, “6,7,8” que parece una parodia oficialista de “Duro de Domar”, con la diferencia de que no es para nada gracioso, es decir, me parece bien que la gente exprese sus opiniones, fantástico, pero se nota a la legua que los ha puesto el gobierno para que digan eso. Entre esos, el que más odio es Orlando Barone, que antes trabajaba en Radio Continental, y a pesar de que no compartía todas sus opiniones, me gustaba escucharlo porque era inteligente el tipo en sus reflexiones. Pero ahora, en ese programa, dice que se fue de Continental porque no compartía ese tipo de pensamiento. ¿Cómo es posible, en ese caso, que haya durado años y años ahí? No lo obligaban a dar cierto tipo de opiniones, como parece que lo hacen en el canal oficial. No, tampoco; parece que se ha vendido.
Por si les interesa, voy a votar al partido radical, que es el que me parece el más transparente y el menos exhibicionista. Habrán tenido errores pero yo los sigo, aunque más no sea porque el padre de Francisco es radical, jeje (aclaro que no es solo por eso)Y ahora el asunto de la gripe porcina. Recién lo estaba escuchando en la radio. No se van a poder apoyar los dedos en los padrones, habrá que estar a un metro de distancia en la fila, y no se van a poder cerrar los sobres con la lengua. ¿Soy muy mal pensado o parecen instrucciones sobre cosas pornográficas que no hay que hacer? Sí, supongo que estoy medio mal de la cabeza. Claro, todas estas precauciones, total los que después la ligan son los que cuentan los votos.