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miércoles, 30 de septiembre de 2009

Primer aniversario.


El jueves hizo un año de papá. No sé para mamá, pero para nosotros fue como un día más. Es decir, se le hizo una misa, pero ninguno de nosotros fue, y no dejamos ir a mamá porque sino le iba a hacer mal. El miércoles había ido al pueblo con la idea de quedarse todo el día, pero Pat la trajo porque tenía ideas de ir al cementerio. Ya sé, estoy haciéndonos quedar como una sarta de insensibles, pero era por su bien. Si iba al cementerio sola, quizás iba a desmayarse o quien sabe que cosa, porque hay veces en que se pone nerviosa, empieza a toser, y hay que andar conteniéndola para que no se ahogue de nervios, y eso acá, en casa, donde estamos sus hijos. ¿Qué no puede pasarle en el cementerio, sola? Le agarra mucho la pensadora, como ella dice, y no queremos que le pase nada malo. Pero lo que no le he dicho a nadie es que yo tengo ganas de ir al cementerio, aunque sé que ahí solo está el cuerpo de papá, que él en realidad está en otra parte, espero que con todos sus seres queridos que partieron antes que él. Quiero ver si me resulta tan duro como creo que es, o si me agarrará la insensibilidad de los primeros días después de su muerte.Ya pasó un año, que lo parió. ¿Cómo puede haber pasado? No hablo del año, claro. Ya sé que el asunto fue que papá nunca se cuidó, siempre fumaba como una chimenea, y que del mismo modo, casi de un día para otro, una pulmonía bilateral lo fulminó, casi se entregó sin luchar, tan fuerte que era. Agradezco con todo el alma a todos los que estuvieron conmigo en esa circunstancia tan fea, amigos reales y a distancia, que no voy a decir quienes fueron porque sino voy a parecer un disco rayado. Me había propuesto escribir más, pero veo que todavía resulta un tema demasiado pesado para mis dedos. Gracias, che, y saludos.

La lagarta.


También van pariendo muchas chanchas, por suerte. Ya hay teniendo en total como ochenta lechones, más o menos, pero habrían podido ser muchos más de no haberse muerto unos cuantos o de no haberse comido los lechones entre ellas ( una especie de 69 caníbal, cada una le come los lechones a la otra).Hay una en especial a la que primero le tenía idea pero después no tanto porque resultó ser bastante decente. No es de la que hablé primero, eh, es otra. La había encerrado en una paridera, y no va que se saltó y tuvo cría afuera, entre todas las otras, pero por suerte no le comieron ninguno, y ahora andan todos sanitos por ahí. La cuestión es que le digo la lagarta, porque tiene airecito a reptil. ¿Vieron los cocodrilos, o varios lagartos, que parece como si tuvieran una sonrisita taimada por la curvatura de la boca? Bueno, esta chancha es igual, aunque no solo por la boca, sino que por cierta forma de su espalda. Ojo, no es que la chancha cambie de color como el camaleón o se arrastre, jajaja, o que tenga escamas. El posteo ha quedado algo intrascendente, pero solo les quería comentar eso.

sábado, 12 de septiembre de 2009

¡Bien! Ha llovido.


Buenas… Está ha sido una semana irregular, con altos y bajos, bah, en realidad un solo bajo en la semana, pero un bajo importante. Ah, y recién he leído los comentarios de alguien. Es extraño que todavía no haya salido una imagen satelital suya cogiéndose a nadie, que sería lo que falta, jajaja.
Los primeros atisbos de lluvia habían sido la semana pasada, el jueves. Justo ese día me había mensajeado Pablo para alquilar películas para ir a ver con él, porque en los días de semana se consiguen muchas que en los finde no. Yo estaba bajoneado con el asunto de los perros pero igual fui. Bah, primero casi no fui porque se había armado una tormenta tremenda y había llovido un poco, y yo no sabía si iba a seguir o no, pero después, como vi que había calmado calcé el pingo (me subí a la bicicleta) y llegué al pueblo. Ahí me alcanzaron algunas gotas pero fue después cuando fuimos a alquilar las películas que se largó lindo. Las que vimos fueron una de Jim Carrey, que se llamaba “¡Sí!”, muy graciosa, la verdad, y otra de terror que se llama “El no nacido”, que no me terminó de convencer (a Pablo le gustó, pero se la pasó parodiando la película, como en una parte que pasaban una filmación vieja, y él puso voz de locutor antiguo y dijo “corría el año 1800…”). Dejé la bici en lo de Pablo, porque tenía pensado volverme a la noche en bici pero la llovizna persistente me lo impidió.
Por suerte estuvo lloviendo de a poquitos hasta el lunes, martes, por ahí, mis neuronas no lo recuerdan. Espero que se den muchas más lluvias así hasta normalizar la situación. Dicen que la primavera va a ser muy lluviosa, y espero que así sea porque acá la sequía nos ha pegado duro.

sábado, 5 de septiembre de 2009

¿Se muere para siempre?


Últimamente me despierto a mitad de la noche angustiado. Quizás parecerá una pavada, pero me despierto preguntándome si hay algo más allá de la vida. Me da miedo que todo se acabe ahí nomás, cuando uno se muere, que el cerebro deje de funcionar y ya uno se perdió para siempre, terminó ahí el asunto. Es feo pensar que papá ya no existe de ningún modo, que todas las buenas personas que uno conoce se van a convertir en nada, que todos somos solo pedazos de carne ambulantes que solo están vivos porque hace miles de millones de años hubo una reacción química afortunada y se creó la vida, que eso de “tierra eres y en tierra te convertirás” (sé que es de otra forma pero es un tema serio y no quiero que hagan chistes) sea una tremenda e imparable realidad. ¿Cómo puede ser posible? Debe haber algo más, tiene que haberlo, no digo Dios, sino una simple supervivencia espiritual. Me da pánico pensar que yo me voy a morir y se terminó, no voy a sentir nada, porque ni siquiera voy a sentir algo, porque no voy a ser nada, no va a ser como que te dormís y te despertas tarde o temprano, sino que… nada. Por otro lado, yo veo como las experiencias de vida después de la muerte son replicadas en experiencias científicas, aplicando tal o cual cosa, pero también hay que pensar que los que tienen esas experiencias las tienen así nomás, y que el cerebro no puede provocarles nada porque está detenido. Aún así, ¿no puede ser que el cerebro humano en general tenga algo que haga que la gente se vea a sí misma desde arriba y que tenga sensación de paz desde adentro de un túnel? Espero que no. La duda sigue.

Perros nuevos.



Hola. ¿Cómo han estado? Yo bien. Me corté los nudillos del dedo índice con una cuchilla y casi me hago bolsa contra el asfalto por querer hacer algo indebido mientras iba muy rápido en bicicleta (ya era de noche y no había casi nadie, por suerte). Todo normal, por lo visto.Ahora tenemos tres perros. Dos son los hijos de los fallecidos, y el tercero uno que trajeron el sábado, amarillo, medio cachorro al parecer, que lo debe haber pisado un auto porque está medio descalabrado, aunque recuperándose. Esperemos que sean tan buenos como los otros. Acá dejo dos homenajes para los fallecidos, una del Pucho con cara de “no me gustan los paparazzis”



y otra de la perra cuando la teníamos encadenada no me acuerdo por cual motivo.