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sábado, 25 de abril de 2009

Futuro indeciso.


El martes estaba lo más tranquilo en la compu (ah, ¿creían que iba a estar trabajando? Que mal me conocen) cuando escuché los perros que le ladraban a alguien que había venido. Salí, y una camioneta que nunca había visto. Se bajaron dos tipos, uno joven y el otro viejo, que me saludaron, todo eso, y me preguntaron si era lo de nosotros, que les habían dicho que el campo estaba para alquilar. Él que les había pasado el dato era uno que en apariencia está medio desactualizado, porque les había dicho que teníamos cien hectáreas, y no, solo tenemos 46, porque cien o cerca teníamos con otro campo que estábamos alquilándole a los hermanos de papá. Obviamente les dije que no, porque hasta que por lo menos no se haga la sucesión no podemos hacer nada de eso, y habría que vender todos los animales, cosa que por el momento es imposible.
¿Pero si hay que hacerlo? ¿Si la cosa no da para más y tenemos que hacerlo? Me siento tironeado; me gustaría que nos vayamos a vivir al pueblo para yo poder empezar otra vida, no sentirme aislado ni nada, conseguirme algún trabajo fijo y vivir en una pensión, pero por el otro sé que no podría. Me costaría muchísimo irme de acá, porqué más allá de que es más tranquilo que el pueblo y que uno es su propio patrón con los trabajos, está fue mi casa toda la vida, papá nació y murió acá, que sé yo, hay un montón de cosas. No puedo evitar sentirme una basura por querer irme, porque es como si fuera para escapar del trabajo, pero dentro de todo es mi vida, y no quiero desperdiciarla. Ya sé que todavía soy joven, pero en tres años más voy a tener 30, y no quiero estar acá, porque además, si nos iría bien, no te digo nada, tendríamos un lugar donde vivir y todo eso, podría llevar a cabo mis proyectos desde acá, pero bien no nos va. No estamos muertos de hambre ni pasamos necesidad ni eso, hay muchísimos que la pasan peor que nosotros, eso ni pensarlo, pero acá hay muchas cosas que no se pueden hacer o que hay que hacer porque no hay plata. Con la sequía de mierda se va terminando la comida para los animales, y no queda otra que tratar de vender los mejores para que los que quedan puedan comer mejor. Ya sé, queja repetida.¡Que buena y que mala sería cualquiera de las dos opciones! Saludos.

Como nene con chiche nuevo.


El miércoles a la tarde fui a visitar a Pablo, porque se fue a comprar una computadora y me pidió que le llevase algún juego para instalarlo, y las películas que tuviera. Yo llevé los CDs del Warcraft más la expansión “The frozen Throne” (es una cosa que me apasiona ese juego), y las pelis “Carrie” y “Habitación 1408”. Ahora que pienso, tengo que bajar una que me recomendó Damustile, que me he olvidado de buscarla. Por empezar, el Warcraft no se pudo instalar porque el cd estaba bastante cagado a palos, cosa que me extrañó porque solo lo había usado para instalar el juego una sola vez, pero bueno. Pablo se enteró de que las películas estaban dobladas al español y no las quiso, pero se me dio por mostrarle una escena de “Carrie” y la quiso enseguida porque se veía muchísimo mejor que las veces que la dan por televisión. No le convence mucho el Windows Vista porque es muy complicado y no deja ejecutar muchos juegos, así que lo va a cambiar por el XP, así como le va a poner placa de video a la computadora, le va a comprar parlantes más potentes, etc. Claro que sabe que todo no lo va a poder hacer porque le va a hacer falta mucha platita para todo eso, y encima está lo otro; a la maquina la compró sin monitor porque tiene uno que le prestó Emanuel, pero resulta que el susodicho se lo quiere vender a otro. ¿Para qué Pablito va a poder usar la compu sin monitor? A menos que tenga una estupenda representación mental de adonde va la flechita y como se están ejecutando los programas sin mirarlos. También me pasó dos series re pajeras, con corpiños y bombachas calzadas en primer plano; estos japoneses no tienen vergüenza, alcanza con decir que en una, “He is my master”, un cocodrilo anda caliente con la protagonista. Claro que también son un cago de risa, no crean que eso del cocodrilo está puesto como si fuera en serio. Ya yéndome, Pablo me encargó él último capítulo de una serie que me había pasado, y que copie el Warcraft en el pendrive para ver si se puede jugar así. No sé. Veremos que puede hacerse.

Animales gigantescos.


El domingo me levanté temprano y puse el agua a calentar para el lechón que había vendido Vir el día anterior. Cuando el agua ya estaba a punto, fui a buscar alguno de los kilos que habían encargado... ¡y vi que hasta el más liviano de los chanchos daba mucho! ¡Cómo detesto cuando pierdo la perspectiva del peso de los chanchos! No me iba a volver para atrás así que agarré el que me pareció más chico y lo empecé a hacer. Encima vinieron a buscarlo temprano y todavía me faltaba afeitarlo y cepillarlo. Se lo llevaron peludo y sucio, pero un poco más barato de lo que se lo tendría que haber cobrado porque me dio un poco de vergüenza. Lo mismo pero distinto pasó el miércoles. Creo que ya he dicho que teníamos tres lechones encargados para ese día. Al final solo hicimos dos, porque sino el tipo nos iba a matar, y se los dejamos más baratos, porque uno dio 18 y el otro 16, cuando quería lechones de hasta quince. ¡Que lo parió! Los lechones se han hecho casi cachorros, por lo menos, para ser lechones son gigantescos. Ahora la gente está pidiendo, pero los próximos van a estar para dentro de un mes, por lo menos. Supongo que la culpa es en parte mía, porque el mes después de que nació el Turquito no fui a ver al que nos compró los últimos dos lechones, pero no quería que Pat tuviera trabajo, y no quería que el Pelado descuidase el trabajo de su quinta para ayudarnos.