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sábado, 5 de septiembre de 2009

¿Se muere para siempre?


Últimamente me despierto a mitad de la noche angustiado. Quizás parecerá una pavada, pero me despierto preguntándome si hay algo más allá de la vida. Me da miedo que todo se acabe ahí nomás, cuando uno se muere, que el cerebro deje de funcionar y ya uno se perdió para siempre, terminó ahí el asunto. Es feo pensar que papá ya no existe de ningún modo, que todas las buenas personas que uno conoce se van a convertir en nada, que todos somos solo pedazos de carne ambulantes que solo están vivos porque hace miles de millones de años hubo una reacción química afortunada y se creó la vida, que eso de “tierra eres y en tierra te convertirás” (sé que es de otra forma pero es un tema serio y no quiero que hagan chistes) sea una tremenda e imparable realidad. ¿Cómo puede ser posible? Debe haber algo más, tiene que haberlo, no digo Dios, sino una simple supervivencia espiritual. Me da pánico pensar que yo me voy a morir y se terminó, no voy a sentir nada, porque ni siquiera voy a sentir algo, porque no voy a ser nada, no va a ser como que te dormís y te despertas tarde o temprano, sino que… nada. Por otro lado, yo veo como las experiencias de vida después de la muerte son replicadas en experiencias científicas, aplicando tal o cual cosa, pero también hay que pensar que los que tienen esas experiencias las tienen así nomás, y que el cerebro no puede provocarles nada porque está detenido. Aún así, ¿no puede ser que el cerebro humano en general tenga algo que haga que la gente se vea a sí misma desde arriba y que tenga sensación de paz desde adentro de un túnel? Espero que no. La duda sigue.

Perros nuevos.



Hola. ¿Cómo han estado? Yo bien. Me corté los nudillos del dedo índice con una cuchilla y casi me hago bolsa contra el asfalto por querer hacer algo indebido mientras iba muy rápido en bicicleta (ya era de noche y no había casi nadie, por suerte). Todo normal, por lo visto.Ahora tenemos tres perros. Dos son los hijos de los fallecidos, y el tercero uno que trajeron el sábado, amarillo, medio cachorro al parecer, que lo debe haber pisado un auto porque está medio descalabrado, aunque recuperándose. Esperemos que sean tan buenos como los otros. Acá dejo dos homenajes para los fallecidos, una del Pucho con cara de “no me gustan los paparazzis”



y otra de la perra cuando la teníamos encadenada no me acuerdo por cual motivo.