Han comentado esto

sábado, 24 de abril de 2010

Ocupado.


¡A-brrrrrrr…! ¡A-Brrrrrrr! Ya han caído dos heladas y vamos para la tercera. Escuché a la boluda del noticiero diciendo que había caído una gran helada. “Bah, el día anterior también hubo, pero solo se sintió en el campo, así que…” Claro, tiene que pasar en el pueblo para que sea oficial… Je, ya sé, me estoy dejando llevar. Es medio temprano para heladas, pero casi es mejor que sea así porque garantiza que el tiempo más cálido va a empezar más temprano, o al menos eso era antes de los cambios climáticos. Hoy amaneció también, muy frío pero sin llegar a helar, y nublado. Tenía pensado remojar maíz y centeno (compramos los otros días y quedamos debiendo como $500), pero me mensajeó Pat diciendo que había que pelar un lechón que diera entre diez y doce. Calenté el agua lo más rápido posible pero se me enfrió porque tardé en agarrar el lechón. Lo tuve que correr por todos lados, se me iba por cualquier lado el hijo de puta. Por lo menos estaba, porque bien a la mañana no podía encontrar ninguno y ya pensaba que se los habían robado. Encima, ayer puse un aviso en el diario por lechones y me estaban dele llamar al celular de casa, que encima no mandaba los mensajes, porque también me escribían por el mismo asunto, así que también tenía que andar con los dos celulares a cuestas mientras hacía los trabajos. Llamaban al pedo, y casi me daban un poco de gracia, porque les decía el precio de los lechones y todos decían lo mismo “ah, después te llamo”, o sea “andate a la mierda, no llamo más, anda a venderle a tu abuela”.
Vinieron Pat y Sam, para ayudarme con el lechón y porque iban a ir unos a descargar fardos en el galpón, porque los conseguimos a cambio de las ocho vacas más viejas que encontramos, je. Por esto, tengo que decir que Sam dijo que las vacas eran de él, las únicas que tenía, porque si decíamos que eran de nosotros, los de los fardos iban a querer vacas más jóvenes. O sea, nos deshicimos de ellas porque otro invierno como el pasado no iban a aguantar. Se puso a llover mientras terminábamos el lechón (que al final dio 13), y después, cuando comíamos, llegaron los de los fardos. Estuve ayudándoles a los que vinieron a bajar los fardos y acomodarlos (había un jovencito que estaba lindo, jeje). Después, mientras Sam y Pat fueron al terreno que compraron para acomodar las cosas, dejaron al Turquito acá, y yo me quedé completando los trabajos. Y ahora estoy acá, completando los posteos mientras espero que ellos nos vengan a buscar al Turquito, al lechón, y a mí.

No hay comentarios: