Han comentado esto

sábado, 24 de abril de 2010

Un gran descuido por parte mía.


El domingo me levanté temprano y vi que las cañerías estaban tapadas (del agua de los bebederos, no las mías, jaja). Fui a ver como estaba el agua de las vacas, vi que no tenían nada, un tapón re grande es lo que había. Fui a prender el bombeador para que se llenara el tanque del que sale agua para todos lados, a ver si hacía presión para que se destapara. Fui por el callejón y llegué al corral principal, donde vi al caballo que estaba de perfil, al lado del alambrado, justo al lado de un palo re grueso. Yo pensé “qué raro, no me había dado cuenta de que el palo tenía un agujero tan grande”, pero me acerqué un poco más y me quedé sorprendido.
El agujero no estaba en el palo, sino en el pecho del caballo, como si le hubieran estado sacando pedazos con un cucharón de tamaño industrial, y estaban saliéndole gusanos. Además tenía rajaduras en la panza y en la pata, por eso andaba rengo. ¿Cómo era posible? Días antes lo había visto, pero para mí andaba bien, porque de un momento a otro iba de una punta del campo a la otra. Ahora sabemos que se ha puesto ciego, y que se ha llevado puesto algún alambre de púas.
Sé que la culpa es mía porque ahora soy casi el único que mira los animales acá, pero los últimos años al caballo nunca le daba pelota porque nunca lo usamos, y cuando me le acercaba se iba corriendo, y aparte, nunca le había pasado algo por el estilo. Sin embargo, me da culpa por el pobre animal, lo que debe estar sufriendo, y vergüenza por lo tonto de no haberme dado cuenta antes. Le anduve poniendo matagusanos, que en circunstancias normales no le tendría que haber puesto a esta altura del año, porque los últimos días hizo mucho calor, le volaron moscas, y se re agusanó. Al parecer va mejorando.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Estupido no te das cuenta de lo que le hiciste al pobre caballo? sabes hay personas que si les damos buenos tratos! estupido