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sábado, 3 de julio de 2010

Fabulas Libertinas.


No dejo de sorprenderme con las cosas que encuentro en los libros que he bajado, y no me queda otra que compartirlas con mis lectores aunque haya quien me diga que las deje para un blog literario. En este caso, lo que me ha sorprendido ha sido un libro de La Fontaine, que al principio no me fijé bien el título del libro de él y pensaba que eran las fabulas clásicas con moraleja, pero se me dio por leerlo, y el libro se llamaba “Fabulas libertinas”. Acá les dejo cuatro, que como moraleja no tienen, se la he inventado.

SOR JUANA

Parió sor Juana, en sazón,

Y muy contrita, ayunaba,

Y siempre rezando estaba,

Con sin igual devoción.

«Ved, dijo en cierta ocasión

La abadesa, muy ufana,

Ved cómo vive sor Juana,

Seguid su conducta bella.»

Y las monjas, bajo el manto,

Dijeron a esta querella:

«Viviremos como ella,

Cuando hagamos otro tanto.»

Moraleja; hay que conocer a fondo el pecado para después no caer en él.

LOS DOS AMIGOS

Alcibiades y Axioco, compañeros

De cuerpo juvenil, bello y fornido,

Concertaron sus ansias, y pusieron

Semillas de su amor en igual nido.

Sucedió que uno de ellos, diligente,

Trabajó tanto a la sin par doncella,

Que una niña nació, niña tan bella,

Que los dos se jactaban igualmente

De ser el padre de ella.

Cuando ya fue mujer y rozagante

Pudo seguir la escuela de su madre,

Al par los dos quisieron ser su amante,

Ninguno de ellos quiso ser su padre.

«¡Ah! hermano, dijo el uno, a fe os digo

Que es de vuestras facciones un dechado.

-¡Error! el otro dijo; es vuestra, amigo;

¡Dejadme a mí cargar con el pecado! »

Moraleja; no hay que dejar que la cocina se llene con dos humos distintos.

LA TERNERA PERDIDA

Perdió un hombre del campo una ternera,

Y fue a buscarla al bosque más cercano,

Do se subió a la copa de una higuera

Para ver a lo lejos, en el llano.

Llegó en esto una dama y un mancebo

Que amantes navegaban en conserva,

Y de la higuera al pie -decirlo debose

tendieron los dos sobre la yerba.

Sólo hablaban las manos y los ojos,

Cuando el doncel, parando la recreo,

Exclamó en el ardor de sus antojos:

«¡Qué veo, Señor mi Dios, y qué no veo! »

Y al oír esto, gritóle el aldeano

Que observaba en la copa de la higuera:

«El que ve tantas cosas, Mi hermano,

¿No ve por esa selva una ternera?»

Moraleja; por si las dudas, siempre hay que mirar lo que haya arriba de las plantas (supongo).

El ANILLO DE HANS CÁRVEL

Hans Cárvel, ya entrado en años,

Con moza joven casó,

Y al par que esposa, tomó

Alarmas y desengaños,

Cosa que siempre se vio.

Isabel -es la doncella,

De Concordato hija ducha,

Fue de raza, ardiente, bella,

Y apta a la amorosa lucha.

Hans Cárvel que, por natura,

Temía los cuernos traidores,

Alegaba a la criatura

La leyenda y la Escritura

Y los mejores autores.

Las visitas censuraba,

Maldecía de las coquetas

Y de sus miles recetas.

Y ansioso vituperaba

La que de agradar trataba.

Reíase de esto la galante,

Sin atender a razones,

No gustando de sermones

no venir de un amante.

el infeliz marido,

Mal llevado y mal traído,

Habría deseado la muerte,

Cuando a la su pena artera

-La historia es muy verdadera -.

Dio una hora de paz la suerte.

Cierta noche el de que hablo,

Después de haber bien bebido,

De Isabel roncaba al oído,

Cuando creyó que el diablo

Le ponía al dedo un anillo

Y decía: «-Veo la tortura

Que te consume y apura

Y de ello me maravillo.

Guarda ese anillo y no penes,

Pues te aseguro y prometo,

Mientras le lleves sujeto,

Que nada que temer tienes.

-Prosternarme ante ti quiero.

- No hay merced que más me halague.

-¡Satanás! ¡Dios te lo pague!

Y en esto - creerme podéis -,

Despertándose el marido,

Halló su dedo metido

En el sitio en que sabéis.

Moraleja; no se le dice a un gay violento que a uno le dan asco los putos. Ahora bien, ¿cuál es “el sitio en que sabéis”? ¿Propio o de la esposa? ¿Y que clase de anillo era ese? Si se supiera bien, la moraleja podría haber sido más constructiva.

2 comentarios:

Luckitas dijo...

Muy buenas escrituras...!!! por donde te metes q encontras estas cosas por internet... la verdad q me hicieron cagar de risa... aunque las tuve q leer un par de veces xq no entendia ese español tan rato q usan... jeeeeeeeee... chauuuuuuuu...!!!

Javi Dubois dijo...

Yo estuve con dos gemelos prettyrrojos que también gustaban de dejar su semillita en igual nido :D
Y un buen solomillo de ternera siempre es motivo de sorpresa y asombro ¡pardiez!