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jueves, 22 de enero de 2015

A las vueltas




Holaaaa, gente, como les va yendo... pues a mí en resumidas cuentas, bien. Bah, solo digamos que la semana pasada nos faltaron tres lechones, un enojo, porque ni siquiera eran grandes, a lo sumo darían cuatro o cinco kilos limpios, o sea, ya carneados. Puuuta madre, cinco lechones tenía la chancha, lo aclaro, no es que tenía cuarenta lechones y me hago mala sangre porque me faltaron esos pocos, eh.
Pues mis cosas, generalmente, bien, mamá hace rato que no va a cada rato al doctor, pero las pocas veces que va a hacerse estudios, los resultados le dan espectacular. El remisero Rubio aun me está devolviendo con viajes lo de los lechones, está bueno esta sensación de viajar gratis, aunque el precio está subiendo de forma espectacular. Y hoy al fin un negocio bueno; le vendí seis chanchos grandes a un vecino, que bien, seis bocas menos que alimentar, aun cuando se los haya dejado un tanto baratos.
Lo del título es que, luego de veinte y tantos años de desentenderme del asunto, me decidí y fui a sacar turno con un otorrinolaringologo. La primera sorpresa que me llevé es que todo este tiempo pensando que tenía carnes crecidas en la garganta, y resulta que no, que lo que tengo es un iatus (o como se escriba) una separación de las cuerdas vocales por la que se me va el aire, por eso tengo esta voz de orto, una mierda asquerosa de voz, o sea, no es que sea tan fea, sino muuuuy rara. El asunto es que el doctor me dijo que vaya a los consultorios externos a sacar turno para eso (tengo la obra social del hospital), igual que como había sacado con él; voy, y me derivan al anexo del hospital porque lo tenía que sacar ahí. Voy al anexo, me mandan a una salita comunitaria (extensión del hospital) porque las fonoudiologas que tenían ellos eran para casos más graves. Voy a la dichosa salita, a unas diez cuadras, y allí la fonoudiologa me dice que insista de nuevo, porque ella estaba tapada de turnos desde el año pasado... y me mandó a insistir de nuevo en el anexo!!! Y todo esto no de una sola vez, sino en el transcurso de tres o cuatro días de idas y vueltas, grrrrrrrrrrrrr... bueno, seguiré insistiendo un poco más, sino, no me quedará otra que pagar un especialista privado, aunque me arranque la cabeza, jummmmm... Abrazo grande, gente, los quiero.

4 comentarios:

Luckitas dijo...

No seas 'rata' y pagate una consulta privada con un prestigioso médico de la ciudad más cercana (no de Trenque Lauquen).
No seas cosa que te mueras virgen (del oído)... jaaaaaa...

Besos trolo rural!

betulo dijo...

¿Ves...? ¡ACERTÉ!

Realmente es para cabrearse el que roben; en el campo, con lo duro que es el trabajo...; cabe el consuelo que se a para calmar el hambre de alguien pero...

Isa dijo...

Hola Marcus, bueno, una pena que la gente ande robando en el campo que es tan sacrificado, y a las personas más humildes. Aquí también sucede eso, roban maquinarias, y animales para venderlos. Si fueran para comer, mal que mal, no está bien, pero al menos sería por un problema de supervivencia.
Cuida esa garganta y seguro que no tienes una voz tan fea.
Me alegro que tu madre esté rebien.
Saludos y abrazos

marcus dijo...

Bueeeenas, gente.....
Claro, Luckciano, no seré rata, si me tienen dando vueltas. En cuanto a lo de los oídos, vos ya los tenes desvirgados, ¿no? Y de los sobacos no hablemos, jejejejeje. Abrazo grande, te quiero (coger) jejej.
Betulo, o sea, si alguien lo roba para comer, bueeeeno, dentro de todo, vaya y pase, pero me llegó el dato de que los robó un ladrón de los peores, que pasó, los vio en la calle y se llevó los que pudo. Abrazo grande, Betulo, te quiero.
Isa; me han llegado a decir que mi voz es capaz de abrir puertas a dimensiones apocalipticas, jajajaa. Gracias por tus buenos deseos de siempre, abrazo grande, te quiero.