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viernes, 3 de marzo de 2017

Bueeeenas y santurronas...

Buenas buenas buenas, gente, ¿cómo han estado? Antes que nada, felices fiestas, feliz fin de año, feliz año nuevo, felices reyes, y un muy buen inicio de cuaresma. Listo, ya cumplí, chau. Jajaj, no, no, chiste, chiste. Estos meses he pasado por varias cosas interesantes, de las buenas y de las otras.
Por empezar, este año las fiestas las pasamos en casa, no había ánimo para ir a visitar parientes. Me daba cosa por mamá, que necesita salir del campo un poco, cambiar el aire, pero yo tampoco tenía ganas, y aparte, mejor que no lo hiciera, por algún que otro problema familiar derivado de la muerte de mi tía, que cosa, che, la gente se pone muuuuy asquerosa cuando hay plata de por medio. Igualmente, el 1 de año tuvimos la reunion en el campo con la familia de papá, así que socializó igual, a veces este campo parece una tumba decadente.
Otro asunto es bastante pequeño, pero para mi vida social, bastante práctico.Todos me tenían podrido con que me tenía que comprar un celular con whatsapp. El asunto es que yo a mi telefonito a la antigua (solo llamadas y mensajes de texto sin imagenes) lo he perdido diez millones de veces en remises o en autos de amigos, y siempre lo he podido recuperar, cosa que no va a ocurrir ni en pedo si me compro uno táctil. puse whatsapp en la computadora.
Ahora, bien, resulta que también trabajé en dos pequeños radioteatros. Salieron en el programa que tiene Fercho, mi amigo de Santa Rosa, y quienes los escucharon nos felicitaron. El primero fue muy divertido de hacer, improvisado sobre una idea previa, y el segundo, idea y parte del guión por parte de un servidor, jejeje. No sé si no me voy a dedicar a eso...
Bueeeno... y hace una semana, mi ángel de la guarda justificó el sueldo. Me mordió una chancha bastante fuerte, y casi le doy la razón al dicho de "la confianza mata al hombre". Me metí en el corralito a verle los lechones porque ya había aplastado uno y temía que hubiera aplastado la mitad de los que quedaban. Antes de que alguien opine nada; llevo casi veinte años trabajando con los chanchos, y más allá de una chancha que una vez casi me mordió (o me apretó un poco, no recuerdo), nunca tuve incidentes con los chanchos, sé manejarme con las paridas y los lechones chicos. Bueno, estaba viendole los lechones, agachado de espaldas, la sentí gruñir, me di vuelta y ya la tenía encima. Me golpeó bastante y me mordió los dos brazos. En una de esas pude cazar una tabla, le di un par de golpes en el hocico, retrocedió, y me pude salir rajando. Me fui tambaleando a casa sangrando a lo pavote, entre el susto y el dolor. Calmé un poco a mi mamá y a mi hermana, me bañé, me vendaron lo mejor posible, y para que no se pongan nerviosas y demostrarles que tan mal no estaba (y de paso que no me pusieran nervioso) fui solo a la guardia del hospital. Las heridas no eran muy largas, pero si profundas, así que me dieron unos puntos que me iban a sacar el lunes 6, antibioticos, y volví a casa. Pasé una noche bastante jodida, casi no podía dormir, y cuando lo hacía, soñaba esas idioteces de cuando uno tiene fiebre, El sabado fui a una farmacia a comprar la antitetanica, ya que ni el hospital ni yo la teníamos, y fui a una enfermería para que me la apliquen. Jajaj, los enfermeros que me habían atendido primero, y la mujer que me inyectó, los dos me preguntaron si era de acá, por la voz taaan rara que tengo, jjojojo. Bueno, la cosa es que el lunes volví al hospital porque me había agarrado infección en un brazo, estaba hinchado y colorado. En la guardia me atendió un doctor que me cambió la medicación y me dijo que regresara el miércoles a ver como seguían las cosas. Bueno, regresé, y no solo el doc comprobó que mi brazo estaba mucho mejor, sino que me hizo sacar los puntos ¡cinco días antes de lo previsto! No, si soy tan deforme que me curo rápido, jajajaja. Y aquí estoy, esperando que mi brazo vuelva a su volumen original, fue un fastidio no poder hacer fuerza estos días. Abrazo, gente, se los quiere.

6 comentarios:

betulo dijo...

Lobezno.

marcus dijo...

Haberlo sido, imaginate lo que le hubiera hecho con las garras a la chancha del demonio, jajajaj... abrazo fuerte, Betulo, se te quiere.

Lucky Luciano dijo...

Es todo un tema, la chancha cuando tiene lechoncitos. Con la misma facilidad y ferocidad, los defiende a muerte o se los come sin piedad. Qué bicho raro es!

Espero que sigas bien y que la próxima vez no quieras emular al tipo del capítulo 1 de 'Black mirror'. Sino lo viste, miralo, no tiene desperdicio.

Como te decía, probá con una oveja que son más sumisas (las gallinas no te las aconsejo, porque son muy ruidosas)... jaaaaaa...

Besos, putus ruralis argentum!

Isa dijo...

Hola Marcus. Te había perdido la pista. Me alegro que tengas mejor el brazo. Ya sé que nunca jamás he de entrar a ver a los cerditos pequeños cuando su madre ande cerca. Los cerditos son unos de los animales que más miedo me dan porque sé que son traicioneros. Cuidate.
Un abrazo

Isa dijo...

Los brazos que te ha mordido en los dos. Qué miedoooooooooo
Hala, otro abrazo, ración doble.

marcus dijo...

Queee raroo un trolo que yo conozco haciendo chistes con las ovejas... seguro que habla desde la experiencia, jajajaj. Abrazo, Luckciano, te quiero (penetrar :P )

Isa, bienvenida nuevamente. Si, los chanchos son la cosa mas hija de puta que hay, salvajes e inteligentes. No te preocupes por mis brazos, ya están totalmente recuperados, jeee, me ha servido de lección a mi también. Abrazo grande, amiga, te quiero.