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viernes, 16 de junio de 2017

Viaje a Buenos Aires.


Hola, gente, ¿cómo va, tanto tiempo? Jejeje, no me reten, no me reten… Ahora está casi lloviznando, pero si uno agarra y pincha una nube, llueve con todo. Bueno, estos últimos tiempos me la he pasado más ocupado que no sé qué. Hemos carneado lechones y llenado el freezer con un novillo que parecia un dinosaurio, de lo grande, y un ternerito por lo tierno. No he escrito por diversas razones, más que nada porque no tenía nada nuevo para poner, todo me parecía muy rutinario, pero hace unas tres semanas, por ahí, fui a Buenos Aires. Como quien dice, se alinearon los planetas, se dieron las circunstancias, y decidí ir a esa ciudad a visitar a Fercho, mi amigo de La Pampa, que hace un tiempo está viviendo ahí, porque además iba a hacer el relanzamiento de un programa con el equipo del que ahora tiene, en el que estoy yo. Le dí aviso de mi visita, dejé acomodadas las cosas del campo para que yo no hiciera falta dos días, y el viernes a la noche salí para la gran ciudad.
Llegué a la estación de Retiro más o menos a las siete de la mañana, sin dormir desde las cuatro porque me la pasaba vigilando la mochila, en la que tenía los documentos y regalos para mi amigo. Al ratito nomás apareció a lo lejos, que raro verlo y escucharlo en persona, por favor, jeeeeeee.... nos saludamos re afectuosamente y fuimos a su departamento, claro que en el camino nos fotografiamos para la promoción del programa, y me hizo viajar en subte para que notara lo raro que se ve el subte desde adentro al fondo cuando dobla y sube y baja, parece que la realidad se distorsiona. Bajamos, bah, no sè si fue ahí o antes, mi primera vez subiendo una escalera mecanica, jajajaj. Llegamos al piso donde vivía, nos acomodamos, hablamos un poco, y nos dimos regalos, la gran parte de ellos libros de misterios y esas cosas. Luego bajamos a visitar librerías y puestos de revistas. Le debo haber dado suerte porque encontró un libro de David Lynch, el creador de la serie "Twin Peaks" pues andaba buscando cosas de él desde hacía tiempo y no encontraba nada. Después de pasear por ahí, y de aprender a como cruzar las calles en ese hormiguero de metal (Buenos Aires es apabullante en ese sentido, pero lo bueno es que tenes librerias, teatros y cines a toda hora) fuimos a lo de unos chinos a comprar comida. Había de todo, muy limpio, muy apetitoso, recién hecho, y le quedé debiendo un peso al chino, anda a quedarle debiendo algo a los chinos de Trenque, jajajaja. Más tarde llegó Marce, su novia, de la que también soy amigo, y también fueron re efusivos los saludos. Ella me dio los regalos que habían elegido entre los dos, unas ilustraciones y un libro de minicuentos de Ciruelo Cabral, un artista que nos encanta. Pusimos música y nos pusimos a comer, mientras esperabamos a la hora de empezar con la presentación por Internet. Uno de los dos invitados no pudo venir, pero el otro sí, Mike, un viejo compañero de radio de mi amigo. Al llegar el momento empezamos la transmision del programa, bah, lo intentamos, porque se cortaba a cada rato, y Fercho andaba a las puteadas, pero al finaaaaaaal agarró viaje. Me resultaba extraño estar ahí, con las personas que siempre escuchaba cuando le cebaba mate a mamá en la cama. Fue una experiencia inolvidable, realmente, dicen que en el video tengo cara de nene en juguetería. Por el asunto de los cortes se nos hizo tarde para ir al cine como habiamos pensado, asi que compramos pizzas y nos quedamos charlando. Yo estaba despierto desde las cuatro de la mañana asi que a la una de la mañana me quedé dormido sobre el sillon. Creo recordar que me despertaron un poco para que me acostara ahí, y que me tapàron vestido como estaba.
El dìa siguiente nos levantamos mas o menos temprano, porque mi colectivo recién salía a las cinco de la tarde. Salimos a pasear por ahí, fuimos a la catedral, nos metimos, y había gente bailando adentro. Nuestra cara no debe haber tenido precio, como si hubieramos entrado en una dimensión extraña. Claro que era en el contexto de un cura que estaba hablando sobre una marcha por la violencia de genero, y la mayor parte del público era gente joven, asi que... Más hacia el mediodía volvimos a lo de Fercho, vimos Rogue One (mis amigos son fanaticos de Star Wars, Fercho casi tiene un santuario friki en el departamento) y habíamos empezado a ver La amenaza fantasma, pero se nos hacía tarde para el colectivo, asi que... estuvimos diez o quince minutos màs buscando mi billetera, que al final la habia metido en la mochila de Fercho, como eran las dos casi iguales, jajaaa, que despistado.
La cosa es que terminé perdiendo el viaje, menos mal que pude cambiarlo por otro a las siete y veinte. Deliberamos un poco y nos fuimos a un Starbucks, donde probé mi primer café de esos, jeje. Ahí Fercho dijo "Es un momento perfecto. Con mi novia, dan muy buena música, con un buen amigo..." Me llegó. O sea, nos conocíamos desde hace siete años, más o menos, nos conociamos las caras y las voces, eramos muuuy buenos amigos virtuales, pero la prueba de fuego en ese tipo de relaciones es, justamente, conocerse en persona. Con Fercho y Marce no hubo ningun drama; desde el primer momento que nos vimos, la cosa fluyó natural y cariñosamente, me llenaron de buena onda, hubo retroalimentación espiritual, como quien dice. En ningun momento pensé que iba a meter la pata con nada, me sentí re cómodo, como en casa. Luego de terminar los cafés, nos fuimos caminando hacia la terminal, ahí si con tiempo, y ellos sacándome fotos en todos lados, jeeee... Una vez allá, vimos que el colectivo ya había llegado, y ellos tenían que irse a otro lugar muy lejos, así que primero saludé a Marce, y luego a Fercho, que me dio un abrazo rompecostillas diciendome "te quiero mucho, primo", porque nos tratamos de primo de acá, primo de alla. Me subí al colectivo, nos re saludamos de nuevo por la ventanilla, y nos llamamos por telefono para decirnos idioteces e insultos, si, somos unos tarados, adolescentes tardíos, jajajajaja. Y bueno, el colectivo se fue, y todo ese fin de semana comenzó a convertirse en un bello recuerdo.

1 comentario:

Lucky Luciano dijo...

Hace bien romper la rutina y 'escaparse' a cualquier lugar de tanto en tanto. Qué bueno que disfrutaste de tu amigo virtual y de la Gran Ciudad. Yo, desde hace rato, ando con ganas de ir a Baires, aunque sea un fin de semana. Espero poder concretar ese deseo muy pronto.

Por ahora, mi vida se limita, solamente al trabajo y al estudio. Espero recibirme antes de las vacaciones de invierno y después, si, ya habrá tiempo para hacer turismo, pasarla bien y algo más. Seguimos en contacto.

Besos!